lunes, 31 de octubre de 2011

Doctor Who

Hoy es lunes, y por qué no decirlo, nunca me han gustado los lunes. Además, éste es un lunes raro porque mañana es festivo, así que no es un lunes corriente, pero tampoco es tan diferente a otros, y no hace sol pero tampoco llueve. Es un lunes medio/raro. Desconcertante.

Por fin he acabado la bufanda basada en la Tardis (Doctor Who), un friki encargo que me ha tenido ocupada barajando ideas. Ha sido divertido, sobre todo porque me encanta esa serie.


En cuanto acabe todo lo que aún tengo empezado o pendiente, haré una bolsa basada en los Dalek.  Es divertido a la vez que difícil hacer este tipo de frikadas, y aunque al principio es más experimento que otra cosa, es una forma muy práctica de aprender a hacer cosas nuevas.

Hoy toca bufanda con pompones. Espero terminarla esta semana y poder enseñárosla en breve. Así que dedicaré mi tarde a estar en el sofá, con las lanas, las agujas, una mantita, un té, una caja de bombones que me acaban de regalar hace breves segundos (¡yujuuuu!), un gato y posiblemente escuchando un disco de Low, perfecto para días como hoy.


Buen lunes raro a todos.

sábado, 29 de octubre de 2011

El lado oscuro

Antes de nada, dar las gracias por las visitas que tuve ayer y a aquellos que habéis compartido el enlace a mi blog en vuestro Facebook. ¡Hasta tuve una visita de Canadá! Y bastantes desde Inglaterra, tierra de mis debilidades y el segundo país donde tengo más seres queridos.

 Hoy he estado investigando esto de los blogs. Quiero cambiar la cabecera, pero aún no he sido capaz. Por lo menos he ido añadiendo algunos de mis blogs favoritos de manualidades y repasando he encontrado un Flickr que me encanta:



Cuando esto me pregunto cuánto tiempo tiene que invertir una persona hasta conseguir que le salgan estas cosas. Yo, que soy super impaciente, casi me dejo el brazo el otro día intentado averiguar cómo coser el fieltro con los pocos medios que tengo sin dislocarme el hombro. Por ahora no lo he averiguado, lo que sí he aprendido es que si intentándolo acabas entrando en modo cabezota, al día siguiente no puedes mover el brazo. Supongo que son las consecuencias de ser autodidacta.

Ya me mandaron un dibujo a mi email advirtiéndome de los peligros de mi nueva aventura:


La fuerza todavía no está conmigo... pero venceré al fieltro tarde o temprano.

viernes, 28 de octubre de 2011

Son nuevos tiempos

Cuando de repente tienes mucho tiempo libre pasas por muchas fases. Quieres hacer muchas cosas, no quieres hacer nada, y la posibilidad de que todo sea posible es abrumadora. Yo pasé por todo eso y más, aunque inevitablemente llega el día en el que notas que necesitas algo. Lo que sea. Cualquier cosa que te ocupe las horas mientras esperas. ¿El qué? No lo sabes. Sólo sabes que mientras, quieres hacer algo.


En mi caso todo empezó por querer desesperadamente un gato. Mientras lo esperaba, decidí hacerle una manta. Fue bastante raro porque no sabía calcetar, pero tenía todas las horas del mundo para aprender. La manta me llevó a una bufanda, y una me llevó a otra, y de repente me puse a aprender a ganchillar viendo vídeos de youtube (soy zurda y nadie sabía enseñarme, de ahí lo de los vídeos) y para cuando me di cuenta, estaba intentando coser fieltro y haciendo bolsitas de tela. Así que ahora tengo la casa llena de lanas, fieltros, telas y sobre todo bufandas. Muchas bufandas y mucho caos.


El otro día, durante una reunión familiar, mi hermana estuvo fotografiando algunas de las cosas que había estado haciendo.




Y así, una tarde soleada de otoño, con la familia y cupcakes de Sweet Place, surgieron estas fotos y la idea de un blog.





Espero ser constante y que os guste lo que voy haciendo. Cuando empiezas a hacer algo así no sabes si durará, o si a alguien le interesará, pero bueno... como ya he dicho, todo nace de la necesidad de estar ocupada. Y esto, para bien o para mal, me ocupa tiempo y energías (y a veces, como ocurrió la tarde que hicimos estas fotos, hasta consigo liar a la familia para pasar una tarde entretenida, lo cual acaba creando situaciones bastante cómicas).




 Así que gracias a los que me ayudasteis ese día: gracias a mi madre por implicarse tanto, a mis hermanas por sus sugerencias y colaboraciones y a L. por no quejarse de tener la casa invadida por lanas, agujas, telas y demás objetos. Y sobre todo gracias a mi gato, que aún no me ha destrozado nada pese a su irrefrenable atracción por todo lo que hago.
Pronto más y (esperemos que poco a poco) mejor.