Ay, ilusa de mí. Pensaba que lo difícil era tener internet, pero lo realmente complicado es darse de baja. La compañía que íbamos a contratar sigue sin tener conexión en casa, así que antes de que pase el periodo de prueba queríamos anular todo. Bien, bien, bien… tras horas y horas al teléfono, tener que llamar a un 902 (alucina, vecina), más de 45 euros perdidos que no vamos a recuperar, mandar carta, mandar burofax, y demás movidas, cuando les preguntas cómo vas a saber que te han dado de baja te contestan que cuando dejes de tener línea. ¿¿Qué línea?? ¡No tengo ninguna línea, ese es el problema! Pero mientras, una grabación llama a diario a las 10 de la mañana para preguntar si está solucionada la incidencia. Resumiendo: ¡¡¡#”#%”$&$%$&”$#@!!!
(Suspiro)
Y ahora, a otros asuntos, cosas que me animan. ¿Os gustan los Donuts? A mí me encantan, así que cada vez que sale una edición limitada de Donuts, pico. En el supermercado han traído Donuts de Navidad. Tienen una cobertura dura de color blanco y rosa, y saben ligeramente a fresa o frutos rojos. Si alguno ha probado la edición especial de Donuts San Valentín, deciros que me recuerdan a su sabor. ¿Que por qué hablo de esto? Porque me estoy comiendo uno. Mmmmm… azúcar, qué sería la vida sin él.
Hay otra cosa nueva que en este caso no he probado aún pero estoy deseando hacerlo: ha salido el Profesor Layton y la llamada del espectro para la Nintendo DS.
Me gustan los juegos del profesor Layton porque son relajantes. Los dibujos son bonitos y las pruebas son acertijos, cuestiones de lógica, adivinanzas… No es un juego estresante ni trepidante, te puedes tomar tu tiempo en resolver las pruebas y es recomendable hasta para aquellos que no han tocado una consola en su vida. Yo me aficioné a ellos en mis viajes en autobús, que no eran pocos ni cortos, y es que a veces uno ni se imagina qué aficiones puede ir encontrando.
Si hace un año me dicen que iban a pasar horas ganchillando y calcetando, no me lo habría creído. Ahora sigo con las bufandas y lo alterno con intentos de hacer pajaritos. Curiosamente en mis años mozos (muuuuuy mozos) fui una experta en los pajaritos. Hacía performance bailando la canción a diestro y siniestro. Para que luego digan que soy muy seria… En fin, a lo que iba, los pajaritos de ganchillo:
Están inspirados en unos que hizo la chica del blog Attic24. Se llama Lucy y además de hacer cosas preciosas, es una persona hiper positiva. Cuando decidí empezar con el ganchillo me recomendaron su blog porque hace cosas interesantes y las fotos son buenas. Ahora lo miro siempre que puedo.
Antes de despedirme un par de asuntillos pendientes: ¡¡¡Papá, felicidades!!! No me voy a enrollar porque sé que eres una persona de pocas palabras (cosa que he heredado de ti aunque parezca mentira viendo cuanto rollo tengo aquí y las facturas de teléfono de las llamadas que me hace mamá). Resumiendo: Te quiero mucho aunque te lo diga poco. Y para mi sobrino mayor, que en breve será más alto que yo, también muchísimas felicidades. Me gusta mucho ver cómo va creciendo y que le gusta la Guerra de las Galaxias, los superhéroes, las historias de misterio y fantasía, que le encante leer… esas cosas que tenemos en común. Cada día se porta mejor y mejor, es MUY listo y estoy muy orgullosa. Por favor, decídselo de mi parte que mi teléfono no me deja llamar y no he podido decírselo de viva voz.
Es hora de irse de bar antes de que se me quede pegada la silla. Buena noche de miércoles para algunos y buen jueves para otros.






