Ayer, cuando Laor entró por la puerta, lo primero que dijo fue: "¡Cómo te pasas!". Al parecer, la casa olía como un hospital de tanto que había estado limpiando. Venía el casero por primera vez al piso en un año, así que quería que se encontrara todo perfecto, y parece ser que fui demasiado lejos. Lo peor es que lo hice tan concienzudamente que era evidente ya sólo del olor aséptico que te golpeaba nada más abrir la puerta, y Laor intentó hacerme entrar en razón explicándome que así conseguía el efecto contrario, que era que el casero llegara a pensar que tuve que limpiar un montón de golpe porque él iba a subir, cosa que no es cierta. ¿Que qué hice para arreglarlo? Pues para contrarrestar el olor a ultralimpio, me puse a cocinar. Para cuando llegó el casero parecía que estaba haciendo cena para 15 personas. Y ahí es cuando me di cuenta de dos cosas: una era que había heredado algo de mi madre que vino de golpe y con demasiada virulencia, y dos, que me estaba comportando como una loca, lo cual me hizo muchísima gracia. Eso sí, disfrutamos de la cena y sobre todo riéndonos de cómo se me va la olla a veces. Por suerte tengo mucha facilidad para reírme de mí misma, y Laor ni os cuento la que tiene para encajar con mucho cachondeo las cosas raras que se me da por hacer.
Para redimirme, hoy ni siquiera he hecho la cama. No he tocado un solo producto de limpieza, pese a que acabo de recordar que ahora que vuelvo a tener lavadora, debería ponerla. Ufff, quizás más tarde. Ni tanto ni tan calvo, lo sé, pero es que tampoco tengo ganas de hacer nada de eso hoy. En líneas generales hoy estoy sin ganas de nada. De esos días que ni frío ni calor, ni quieres hacer ni una cosa ni la otra, ni ambas. Estoy muy espesa, vamos. Aún así, después de comer me puse a acabar la bufanda que empecé el fin de semana.
Ahora, a otra cosa. Me he puesto a contar, y resulta que aún me quedan 7 labores empezadas que me gustaría ir terminando antes de ponerme con nada nuevo.
En fin... Que hay días y días. Creo que lo que me queda de tarde me tomaré las cosas con calma, avanzaré un poco con algunas de esas labores, iré a la compra y luego a descansar. Mañana será otro día con algún brote de locura nuevo.
Buenas y tranquilas tardes a todos.



