Por regla general, intento ser amable con los comerciales. Me parece un trabajo difícil, para el que hay que valer, y para el que claramente yo no valgo. Sin embargo, reconozco que es gente que está haciendo su trabajo, así que si tengo tiempo intento escuchar lo que me quieren decir, y si no estoy interesada intento no hacerles perder el tiempo siendo lo más amable posible. Sin embargo, mantengo una guerra abierta con las compañías de teléfonos, que me llaman o me mandan mensajes a horas nada apropiadas, por no hablar de que, cuando estaba trabajando, tenían la costumbre de llamarme unas 4 veces por jornada laboral. Me desesperan, de verdad.
Hay un comercial en concreto con el que estoy muy enfadada. Vino un día a casa, y cuando le abrí la puerta me dijo que tenía una compañera de prácticas, y que llevaban nosecuantas horas intentando que alguien les hiciera caso pero que nadie les quería escuchar. Me preguntó si me importaría escuchar lo que tenía que decir, por favor, aunque sólo fuera por su compañera, ya que era su primer día. Dije que sí. Mal. Lo hice de buena fe, pero el resultado fue horroroso. Después de que me regalara el catálogo y me hiciera un montón de preguntas y me soltara un rollo enorme, empezaron a hacerme una supuesta "encuesta de opinión". A medida que las preguntas avanzaban, me di cuenta de que aquel chavalito, al que debía de sacarle una década de edad, me estaba tomando por el pito del sereno e intentaba hacerme un contrato encubierto. Se me inflaron las narices, y empecé a decir chorradas yo también. ¿Correo electrónico? No tengo, ni sé muy bien qué es internet. Creo que se llama internet. O la red. No sé cuál es la diferencia. No sé. No. ¿Último trabajo? Uy, eso es secreto, no estoy autorizada para dar ese dato. Confidencialidad y estas cosas, ya sabes. ¿Estado civil? Casada, y mi marido controla todo, pero todo, así que no me pidas número de cuenta que no tengo. Ni tampoco tengo dinero en casa. Directamente no tengo, en general, de lo que sea. Pero si quieres más información, lo hablas con mi señor esposo, aunque tú verás, tiene muy mal humor.
Cuando el chaval fue plenamente consciente de que aquello iba de mal en peor y de que yo me había dado cuenta de lo que estaba intentando, cayó repentinamente en que vaaaaaya, qué casualidad, el catálogo que me había dado era el último que tenía y me pidió si se lo devolvía, que se tenían que ir.
Ay, qué mal me pareció todo aquello, sobre todo porque hay gente (por suerte no todos, que también hay comerciales encantadores) que intenta encasquetarle contratos a personas mayores que no se dan cuenta de que se están aprovechando de ellos. Eso sí que me cabrea. Aún encima un par de horas después me llaman otra vez al timbre y era una chica de la misma empresa. Le dije que ya habían venido esa misma mañana y que no quería saber nada de todo aquello. Me dijo que imposible, que esa era su zona. Le contesté que no era asunto mío, y que estaba enfadada con el comportamiento del otro comercial, así que buenas tardes.
La cosa es que acaban de llamar al portal, y oí la voz de un chaval joven que me dijo que era de la misma empresa, otra vez. No pude decir más que "¡¡Ya!!", y no abrí.
Cambiando de tema, esta mañana he encontrado en un cajón un intento que hice hace algunos meses. Cuando estaba en 8º de EGB me enseñaron a tejer papel para hacer cajitas. Intenté ver si lo recordaba, y sí, aún sé hacerlo, supongo que porque acabar aquella caja a tiempo había sido un infierno. Esta prueba la he hecho con papel de revista, pero se puede hacer con cualquier tipo de papel. En el colegio la habíamos hecho con papel blanco y le habíamos puesto un barniz marrón por encima para así teñirla y que le diera dureza, para que fuera más resistente. Por dentro iba forrada con terciopelo adhesivo.
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| Derecho |
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| Revés |
Si alguien está interesado en que le enseñe a hacerlo o quiere que publique un tutorial de cómo se hace paso a paso, que me avise. Estaré encantada.
Buenas y empapeladas tardes a todos.