viernes, 30 de marzo de 2012

Estamos a un gesto de distancia...

... de cambiar el mundo en el que vivimos. Deberíamos ser más fuertes, más importantes, más decisivos. Deberíamos querer vivir, y no matar.

Es sólo un vídeo, pero no es uno más de los vídeos que pongo, así que espero que quieras verlo: ENLACE A YOUTUBE.

Buenos y esperanzadores días a todos.

miércoles, 28 de marzo de 2012

Gadgeto-labores

Hoy me gustaría hablaros de cositas útiles que se pueden tener a mano cuando quieres hacer manualidades, labores o semejantes. No son imprescindibles, pero desde luego ayudan para hacerlo más fácil. Yo voy aprendiendo sobre la marcha y no sabía muchas cosas que al parecer hay que tener en cuenta, como por ejemplo que no se debe usar la misma tijera para tela y papel porque se desafilan. 

Os voy a enseñar algunos objetos que uso, por si a alguien le interesan y no los conoce:

Base para cortar
La base para cortar es muy útil para cortar con cutter sobre ella porque no quedan surcos. Además tiene medidas y ángulos, de tal forma que también te sirve para medir sobre ella mientras vas trabajando. No solamente es útil para papel, sino también para tela y fieltro.

Regla de patchwork

Aunque no hago patchwork, esta regla me resulta útil para muchas otras cosas. Tiene, al igual que la base para cortar, medidas y ángulos, así que te vale para cualquier tipo de manualidad que quieras hacer. Es más completa que una regla corriente, por eso me gusta usarla. Y quién sabe, quizás algún día, cuando ya sepa hacer muchas más cosas, me decida a probar a hacer patchwork, que es una técnica que me parece muy interesante y con la que se pueden hacer cosas realmente bonitas.

Aguja circular
Estas agujas circulares las encontré en la antigua máquina de coser que hay en casa de mis padres, que ya usaba mi abuela hace muchos años. Las agujas circulares se usan en calceta, como su propio nombre indica están hechas para calcetar en redondo, sobre todo para hacer calcetines o gorros. 

Marcadores para labores
Estos marcadores se usan para labores de calceta o ganchillos. Su finalidad es marcar un punto concreto de la labor, para saber, por ejemplo, donde cambia el patrón o donde se acaba una vuelta de ganchillo si estás ganchillando en redondo. Son muy útiles para no perderte, sobre todo para no tener que estar contando una y otra vez los puntos, cosa que te puede llevar fácilmente a cometer un error.

Cutter para tela o fieltro
Cuando quieres cortar un trozo de tela, el cutter es una gran herramienta, pues para ciertas cosas es más cómodo de usar que las tijeras y proporciona un corte muy preciso y que casi no deja hilos sueltos gracias a su filo circular. Si podemos, es preferible tener uno genérico de los de toda la vida para usar en papel, cartón y semejantes, y el circular para tejidos y telas.

Una tijera para cada cosa
Como ya os he dicho al principio de la renovación, no uséis la misma tijera para telas y papeles. En mi caso, tengo tijera de tela, tijera pequeñita para hilos y la tijera para todo. La pequeñita me la llevo en el estuche de ganchillos y es la que uso cuando estoy calcetando o haciendo ganchillo, la de tela la tengo para cuando hago mis pruebas con la máquina de coser, y la de todo, pues eso, para todo lo demás. Puede parecer exagerado tener tres tijeras, pero por lo que he leído y los consejos que me han dado, es lo ideal para que cada una de ellas cumpla su función a la perfección, pues a todos nos ha pasado alguna vez que una tijera mal afilada nos ha fastidiado algo que queríamos recortar. En mi caso concreto es importante porque no suelo encontrar tijeras para zurdos que no sean infantiles, así que necesito, ya que la tijera es para diestros, que por lo menos corte mejor que bien, para compensar todo lo patosa que puedo llegar a ser.

 Si tenéis cualquier duda, puntualización o lo que sea, yo siempre estoy abierta a comentarios, emails o lo que queráis.


Buenos y polinizados (¡achís!) días a todos.

martes, 27 de marzo de 2012

Nuevos intentos

No sé si os lo he contado alguna vez, que a mí de pequeña no me gustaban los muñecos que parecían bebés. En toda mi infancia no recuerdo haber jugado con ninguno, de hecho alguno me regalaron, sobre todo parientes lejanos que no sabían que me daban repelús, y yo no sabía qué hacer con aquello, porque no quería ni sacarlos de su caja. A mí me gustaban los peluches de animalitos y los coches en miniatura, sobre todo los coches americanos clásicos. Sí, no me pega lo de los coches nada, lo sé. No creo que nadie que me conozca lo entienda. Cosas que pasan...

El caso es que el otro día una persona que va a ser abuela le comentó a mi madre que por qué no me decidía a hacer una manta de bebé a mano, porque ella misma estaba buscando una y aún no había encontrado quien se la hiciera.

Como no sé mucho de ajuares de bebé, he estado preguntando y dando la lata a la gente que conozco para que me dieran consejos u opiniones. Para este primer intento me he decidido por un patrón muy sencillito y clásico, en blanco roto y un gris muy suave (no me gusta eso de rosa para niña y azul para niño), con materiales de mucha calidad, y que además sea lavable. Es un placer trabajar este tejido, desde luego hay cosas que no son precisamente baratas pero valen lo que cuestan.

Nunca me imaginé que haría cosas de bebés, y mira tú... uno no sabe qué acabará haciendo en su vida. 


Quizás cuando acabe ésta intente hacer una más atrevida, algo un poco más de mi estilo con un montón de colores vivos y alegres. Ya lo de haber metido gris ha sido un poco polémico, no todo el mundo está de acuerdo con que el gris sea un color indicado para un bebé, y sin embargo conozco a varias madres que optaron en su momento por este color para sus hijos/as. En general parece que la gente tira hacia lo clásico, pero imagino que también habrá mamás y papás jóvenes a los que les guste algo diferente a lo de siempre. Veremos cómo va esta nueva aventura.


Buenas y en mi caso somnolientas tardes a todos.

domingo, 25 de marzo de 2012

Un mago nunca llega tarde, ni pronto; llega exactamente cuando se lo propone

Vaya domingo más tonto. Entre acostarme tarde, el cambio de hora, y que sea domingo, he estado atontada, muy atontada. Siempre me ha pasado lo de sentirme extraña el día que hay que atrasar o adelantar los relojes, pero ya puestos a escoger prefiero este cambio, porque significa que los días serán más largos, y eso me gusta. 

Ayer fue un día mejor, mucho mejor que hoy. Por la mañana salí a dar un paseo, y hacía muchísimo calor. Aproveché para ir a comprar unos rotuladores, y de paso me compré una postal de la casa La Marelle, que me encanta, y de la que hay productos en la papelería de la que soy asidua.


Una cosa nueva en mi estantería, dentro de poco no cabrá nada más en ella.

Después de comer estuve jugando al juego de la Wii al que estamos enganchados, del que os hablé hace poco, y al anochecer tuvimos visitas, vinieron B, C y S para preparar la próxima partida de rol. Al grupo de El Señor de los Anillos se nos unen así un mago y un guerrero, que buena falta nos hacían. El director de juego está encantado con esas dos incorporaciones. En general nos reímos bastante, cosa que me hacía más que falta porque me había levantado con el pie izquierdo esa mañana. Me encanta que vengan, por desgracia soy la persona más tímida del universo y no hablo mucho, así que no tengo oportunidad de decírselo, pero me hace ilusión tener visitas, y estoy deseando jugar una partida pronto, muy pronto. 
 
Además de proporcionarnos palomitas de colores (es curioso, pero nunca antes las había probado), compañía, y risas, estuvieron dándole caña a mi señor gatito, el cual llevaba un montón de noches dando la lata a eso de las 3 de la mañana. Pues bien, esta noche no sólo durmió del tirón hasta las 12 de la mañana, sino que lleva todo el día hecho polvo, levantándose exclusivamente para comer o para irse a descansar a otro sitio, y es todo amor. Chicos, sois tan eficientes que estoy pensando en poneros en plantilla para cuidar a mi gato cuando tenga una temporada rebelde de las suyas. Ay, lo que se agradecen días tranquilos de vez en cuando.




Pero hoy, además de ser un día tranquilo, es un día raro y mi migraña me está atacando con toda la artillería, así que me retiro a meditar, mis queridos elfos.


Buenos y largos días a todos.

viernes, 23 de marzo de 2012

En mi salsa

Estos días sigo haciendo la bufanda que me había tenido un poco atascada. El "problema" (por llamarlo de alguna forma) vino porque me preocupaba hacerla al gusto de la persona que la va a recibir. Me han pedido que la haga, pero no conozco a la destinataria, sólo sé que es para una señora que ya es bisabuela y que quieren que la haga con colores muy sencillos, en concreto en tonos de grises. Yo suelo intentar hacer cosas divertidas, con florecitas o adornos, incluso he hecho alguna con abalorios, sin embargo me esfuerzo en que el estilo se ajuste a la edad y estilo de la persona para quien está pensada. En este caso quiero hacer algo sobrio y estiloso, por eso le he dado tantas vueltas. El hecho de que sea una persona entrada en años me hace pensar en mis abuelas, y eso me impone un cierto respeto. Ese respeto es el responsable de que me intente esforzar al máximo para hacer algo digno de una señora de su edad. No es que con el resto de cosas que hago no ponga la misma ilusión y el mismo empeño, sino que en este caso concreto me preocupa más adaptarme a la edad de la persona y hacer algo creativo sin pasarme de la raya. 

Finalmente me he decidido por este patrón:


Desde que hice esta foto ya he deshecho y vuelto a empezar, el que estoy haciendo ahora es básicamente idéntico aunque con un ganchillo 0.50 más pequeño que el utilizado en la muestra que os enseño. Mi intención al terminarlo es ponerle un borde en gris claro, para darle un poco más de color, porque viene el buen tiempo y quiero que tenga un toque de luz. De todas formas de lo que digo ahora a lo que haga finalmente, aún pueden cambiar las cosas. Lo que te imaginas y lo que vas viendo a medida que avanzas no siempre coincide, así que según voy viendo, me voy adaptando.

Ahora aparcaré un rato con las labores y me voy a poner con la cocina. Hoy he decidido hacer una pizza casera, con todos los ingredientes frescos, incluida la masa. Hay algunas pizzas congeladas que me encantan, sin embargo como las caseras no hay ninguna. En líneas generales intento hacer todo lo que puedo (o mejor dicho lo que sé) como se hizo toda la vida. Recuerdo mi infancia, cuando era la época de tomates y se hacían potas gigantes de salsa y se ponían en conserva, me llamaba tanto la atención que tomaba nota de todo. Ahora no hago potones gigantes para tener salsa para todo el año, pero sí intento que cuando sabemos con tiempo suficiente que lo que vamos a comer en los próximos días va a llevar salsa de tomate, la hago yo. O, no sé, la mayonesa por ejemplo, también suelo hacerla. No sé si se ahorra o no, no tengo ni idea, lo que sí sé es que cada vez soy más consciente de lo mucho que me gusta saber hacer las cosas por mí misma en vez de tener que comprar todo hecho. Para eso hay que tener tiempo, claro, no siempre se puede. Sin embargo, aunque sólo sea de vez en cuando, hay que probar y volver un poco a lo tradicional, que nunca está de más recuperar las viejas formas de elaboración. Además, si no lo has hecho nunca sólo es cuestión de tomártelo con mucho humor y tener un plan B, por si lo que se intenta hacer no sale comestible.


Buenos y deliciosos días a todos.


jueves, 22 de marzo de 2012

A la izquierda

¡Qué peligro tiene internet! Cuando me pongo a buscar lo que sea, puedo estar horas navegando sin darme cuenta. Voy saltando de un enlace a otro, y para cuando vuelvo al mundo real ya he olvidado qué estaba buscando en un principio. Y de repente, ¡pam!, miro el reloj y ya es casi la una, y yo sin renovar. Menos mal que ya me conozco, y últimamente intento hacer la comida la noche anterior siempre que puedo. Ayer, a las 12 de la noche, yo seguía preparando una garbanzada. Toda la casa olía a cominos y ese olor me encanta, ya no sólo porque me encantan las especias (todas ellas) sino que además en concreto el olor a cominos me recuerda a día de fiesta, al día del globo de Betanzos y a los callos de mi madrina. Mmmmmm... Callos, qué gran comida.

¿Veis? Empiezo en un tema y enlazo con otro. Pues así son mis búsquedas en internet. Ahora mismo estaba mirando el blog de Pepita, el cual me dió una alegría enorme cuando lo encontré, porque es de una chica zurda y autodidacta, y hasta tiene tutoriales. No sabe lo que se lo agradezco. No es fácil encontrar tutoriales para aquellos que hacemos labores con la mano izquierda. Normalmente uso patrones de diestros, y me los tengo que ir planteando al revés para hacerlos, lo cual a veces hace que me líe un poquillo. Hay quien dice que los zurdos tenemos unos años menos de vida media porque tenemos que hacer algunas acciones al revés que los diestros y que además tenemos más riesgo de accidente por ese motivo. También hay quien dice que eso nos hace más listos. Bueno, no creo que los zurdos seamos más listos, pero sí sé que la mayoría de diestros no son conscientes de la cantidad de cosas que están hechas para ellos. Aún así, me gusta ser zurda y me hace ilusión ver que mi sobrina también lo es. El otro día le cedí mi tijera de zurda, una de colorines y sin punta. Algún día podré enseñarle a hacer cosas con la izquierda si quiere hacer labores o lo que sea. Estaré encantada. Yo no tuve quien me enseñara, así que me gustará poder ayudarla.


Además hoy la pequeña princesa "Yosolita" está de cumpleaños 
Ay, qué rápido crecen...


Feliz día de princesas, castillos y seres fantásticos a todos.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Ya es primavera, o eso dicen

Hoy os voy a enseñar un cuello, también nuevo. Nuevo porque está recién hecho y nuevo porque también es la primera vez que os voy a enseñar algo hecho con este patrón. Supongo que ya lo sabéis, la diferencia entre esto y una bufanda es que la bufanda es abierta y el cuello va cerrado, queda como un círculo y se mete por la cabeza. 

A mí me gusta mucho, es muy confortable y favorecedor. Son mis últimos coletazos haciendo prendas abrigosas, en breve tengo pensado ponerme ya a hacer algo más indicado para llevar con buen tiempo, tan pronto como acabe con un par de cosillas que tengo pendientes. Mi amigo Tambo me ha estado dando ideas, y creo que le voy a tomar la palabra en alguna de sus sugerencias. Poco me falta ya para empezar con "la nueva temporada". Ja, me hace gracia eso de las temporadas. Con el tiempo loco que estamos teniendo últimamente no hay temporadas ni hay nada. Hay un tiempo intermedio, ni mucho frío ni mucho calor, con excepción de algunos días puntuales a lo largo del año. 

 Siempre me han dicho que debería ser más presumida, sin embargo soy ante todo una persona práctica, no lo puedo evitar, y a estas alturas de la película dudo que eso vaya a cambiar. A mí me encanta el calor, eso de ponerte una camiseta, un vaquero, un calzado cómodo y estar lista para salir de casa sin darle más vueltas. Cuando hace frío, yo tengo mucho frío, así que voy en plan cebolla, capa sobre capa, y al final salgo de casa pareciendo el muñeco de Michelín y es un rollo. Con el sol estoy de buen humor, con ganas de salir, y sobre todo para el buen tiempo me encantan los colores, muchos colores, muy alegre todo. También me encantan los días largos, cuando a las 10 de la noche aún hace sol. Mmmmmm... qué bien. Qué ganas, ya.

Mientras me emociono pensando en el verano, he de volver a la actualidad y enseñar de una vez el cuello, que ya me estoy enrollando como siempre. 



En estas fotos de nuevo han colaborado mis hermanas. También se ha ofrecido para hacer de modelo mi prima, así que igual cuando se pase por Galicia le tomo la palabra. ¡Cuantos más para ayudar, mejor! Por mí, vamos, como si somos 40. Tengo ideas para todos, que a mí lo que me faltan siempre son manos, no ocurrencias.


Buen miércoles de tiempo raro a todos.

martes, 20 de marzo de 2012

Engorrada

 Por fin me he desatascado con lo de la bufanda. Es un punto que no he hecho nunca, que resulta cómodo y con el que avanzo a buen ritmo. Pronto os enseñaré algunas fotos.

Hoy estoy muy, muy, muy contenta porque puedo enseñaros más fotos de gorros, después de meses teniendo que decir "algún día..." cada vez que alguien me preguntaba cuándo iba a empezar a hacerlos. Además, para la fotografía de hoy cuento con dos colaboradoras de lujo: mis dos hermanas, una detrás de la cámara de fotos y otra delante. ¿No es genial? Tengo a toda la familia (en concreto a la parte femenina) ayudándome con el blog, mandándome emails con ideas, dejándome en el facebook sugerencias para inspirarme, dándome consejos, haciendo fotos y colaborando en algunos proyectos. Me encanta que estén ahí, dándome caña, ocupando mis horas con algo que realmente me gusta y me entretiene. 

 Es parecido al gorro que puse el otro día, pero en este caso hecho con una lana más gruesa.

Por cierto, he añadido en el lado izquierdo del blog (debajo de mi perfil) una sección que se llama Pinterest. En Pinterest puedes guardas cosas que ves en la red que te gustan, organizadas como tú quieras en carpetas (boards). Así, cuando más tarde quieras volver a verlas, sólo tienes que ir a la foto, pinchar encima de ella y te llevará a su página web original. Además, si encuentras otros usuarios de Pinterest que os interesen o con los que compartáis gustos, podéis seguirlos y os enseñarán qué cosas han marcado como favoritas, por si a vosotros también os interesan. También hay un buscador y una sección organizada por categorías, por si queréis encontrar algo en concreto. Os llevará a fotos marcadas por otros usuarios en relación a lo que estáis buscando. Es muy práctico porque no tendrás que llenar tu carpeta de favoritos con cientos de enlaces, estará todo organizado en tu Pinterest y tendrás acceso a ello desde cualquier ordenador. Aún acabo de empezar con el mío y por ahora no tiene muchas cosas, pero seguro que no tardaré en ir llenándolo y estará en constante avance, así que si queréis podéis echarle un vistazo de vez en cuando, o incluso hacerlos el vuestro propio. Si os animáis, avisadme porque me encantará seguiros.


¡Que tengáis un buen día!

lunes, 19 de marzo de 2012

Papapapapapapapaaaaa

Estos días estoy totalmente atascada. Tengo que hacer una bufanda y he probado, no sé, más de 10 puntos diferentes para hacerla y ninguno me convence. No sé si es culpa de la lana o que estoy en una de esas fases de sequía creativa. Mi hermana me ha aconsejado que pruebe un punto que nunca he hecho, así que esta tarde me pondré a ello, a ver si por fin encuentro algo que me guste, porque estoy harta de hacer y deshacer. No sé cuántas horas habré perdido en ello. Dicen que la forma de encontrar solución a algo en lo que estás atascado es cambiar de actividad, hacer algo no muy complicado pero que te mantenga ocupado para que las ideas sobre el tema del que no te das decidido vuelvan a fluir de una forma natural. En general sí que creo que estoy un poco ofuscada, aunque no podría dar un motivo contreto para sentirme así. Son días, estas cosas pasan, y demás frases típicas. Qué le vamos a hacer. Nunca choveu que non escampara.

Hoy mi pequeño Mori cumple un año, si no me equivoco de fecha. El otro día le empecé a dar pienso de adulto, después de pasarme días diciendo a todo el que veía que me hacía ilusión cambiarle a comida de mayor. Es absurdo porque es sólo comida, pero no puedo evitarlo, me emociona ver cómo va pasando de gatito a señor gato. Esta mañana ha venido a despertarme para que le abriera la persiana, porque lleva unas semanas aficionado a mirar por la ventana, esperando impaciente a ver una paloma y poder atosigarla desde el otro lado del cristal. Además estos días ha estado lloviendo y, como no está muy acostumbrado porque prácticamente no ha llovido este invierno, le ha encantado ver la lluvia y el granizo.


También es el día del padre, y desde aquí felicito al mío si me está leyendo. A veces me pregunto estos de los parecidos cómo va en mi caso. En general creo que cuando estoy seria tengo la seriedad de mi padre y cuando estoy contenta tengo la alegría de mi madre, pero lo siento papá, tengo más genes de mamá por goleada, aunque sé que eso no te disgusta. Cada vez que he hecho esperar a mi padre, siempre me llamaba la atención y me decía que él sólo esperaba sin rechistar a mi madre, que para eso la había elegido con todas las consecuencias, incluida la impuntualidad. Con mi madre deja su lado estricto aparte, y me parece bonito. Es su forma de quererla después de llevar más de media vida juntos. Me siento orgullosa de no haber visto discutir jamás a mis padres, y el hecho de que estén unidos me ha dado y me sigue dando a día de hoy mucha seguridad. Mis padres son el colchón que no me fallará por mucho que me caiga. Probablemente me riñan un poco y ese tipo de cosas que hacen a veces los padres, pero estarán ahí. 


 Buenos días y felicidades a todos los Josés, Josefas, Pepes, Pepas, demás variantes de esos nombres, a todos los padres en general y al mío en particular. Y a mi gatito rebelde también, claro.

viernes, 16 de marzo de 2012

Mullet

Mullet es... bueno, Mullet es Mullet. 

Mullet es un peinado, Mullet es un grupo, Mullet es todo lo que quieren hacer cuando lo quieren hacer y como lo quieren hacer. Mullet va más allá de tendencias, modas o estilos. Mullet es un poco de todo y nada de lo habitual. 

Mullet son Bragochas, Burger y El Ano. Mullet somos todos los que los hemos visto alguna vez en directo porque eso no se olvida, y tampoco lo somos porque el siguiente concierto no será igual. 

Si alguien te pregunta "¿Mullet de qué va?", la contestación más probable es "Escúchalos". No puedes decir otra cosa. 

Mullet son lo que les sale del mullet, que no es poco. 

Mullet están en mi vida, están en mi casa, están en mi música, están en mi chapa favorita, están en mis fotos, en las que los enfoco y de repente los veo rodeados de plátanos o intentando asaltar un mapa de España gigante. Quien a buen Mullet se arrima... no sabe qué puede pasar. Será por eso que un día entré a un ensayo como espectadora y salí como La Pesetina.

Mullet han sacado disco, llamado Salmonete, y todos son distintos, porque cada uno de ellos está hecho a mano por los propios Mullet, y se venden por el módico precio de 5 euros. Para adquirirlo podéis poneros en contacto con ellos a través de facebook (el de Mullet o el de Ediciones Efepé). También podéis hacerlo en sus respectivas direcciones de correo electrónico: mulletlugo@gmail.com y efepediciones@gmail.com

Foto: Ediciones Efepé
Foto: Ediciones Efepé
Foto: Ediciones Efepé
Ya sabéis, poned un Mullet en vuestra vida.


Orden en la sala

Ayer empecé a mover cosas. No sé, empiezo a tener todo muy saturado. Abras donde abras, encontrarás ganchillos, o lanas, o tijeras, o agujas, o hilos, o rotuladores de colores... Y me gustaría organizarlo todo de una forma cómoda, pero aún no he encontrado la manera de hacerlo. Creo que uno de los motivos que hace que cosa de vez en cuando y no un poco cada día es que tengo que sacar y meter la máquina de coser cada vez que lo hago. No soy una persona especialmente fuerte (vaaaaale, soy una enclenque) y si lo intento hacer sola, ya sólo bajar la caja de encima del mueble en la que está, es un poema. Sin embargo, tampoco quiero tenerlo todo al alcance de mi gato, porque aún es joven y bastante alocado, y tienen predilección por romper lo que se le ponga por delante. Quizás algún día me deje tener todo a la vista... pero por ahora, no es una posibilidad. 

Además tengo las lanas guardadas en cajas, bolsas, cajones... y cada vez que busco algo, media hora para encontrarlo. No sé, tiene que haber un sistema. Tengo que encontrar la forma de hacerlo.

Es gracioso lo de mi gato. Mi madre se pasó muchos años intentando que guardara las cosas después de usarlas y que todo estuviera en su sitio. Tuvo que llegar un felino para conseguir que lo haga. Qué remedio, o lo hago o a los 2 minutos me encontraré con la destrucción frente a frente. Supongo que es el karma, que se ha puesto de parte de mi señora madre. 

Cada vez que me enfrento a cómo ordenar las cosas, me siento como si estuviera jugando a un tetris gigante, siempre lo digo. Hasta me parece oír la musiquita, apurándome. No me gusta ordenar. Me gusta que las cosas están ordenadas, que es distinto. A veces me quedo mirando a las habitación, con los brazos en jarra y cara de concentración, como si calculara espacios y objetos. Bah, no vale para nada, y pienso "si es que soy de letras...", como si eso fuera una buena respuesta en vez de una excusa realmente pobre. Y aquí sigo, contándoos que no sé cómo organizarme, mirando la hora y viendo que tengo que ponerme a hacer la comida. Otra mañana sin haber decidido un nuevo orden. 


Pues vaya. Otra partida de tetris perdida. ¡Qué le vamos a hacer!


Buenos y caóticos días a todos.


jueves, 15 de marzo de 2012

Gorros y espadas maestras

Finalmente el martes me dio tiempo a hacer todo lo que tenía que hacer. Acabé casi a las 11 de la noche después de pasarme la tarde sin parar, pero lo logré. 

Ayer no pude renovar porque fue un día movido, y hasta casi la noche no paré. Sin embargo, hice muchas cosas útiles. Aprovechando que mis padres venían a verme para acompañarme a mi revisión, mi madre me trajo lanas y algunas cosas que me había dejado en su casa, y me enseñó a hacer otro gorro. 

Al parecer hay mucha gente a la que le gustan los gorros, por eso me he puesto en plan de aprender. Menos mal que mi madre me dice que aprendo pronto, porque a mí siempre me gustaría hacer más, y más cosas, más, más... y si puede ser hacerlas para los demás, no para mí.

El gorro que he aprendido a hacer es éste:


Tengo aún más lana del mismo color para hacerle la bufanda a juego. Me encanta el color. 

Por lo demás, os tengo que contar que estoy muy contenta con una cosita que me ha traído Laor. Como sabe que me encantan los juegos de Zelda, y a él también le gustan, el otro día fue a comprar el The Legend of Zelda: Skyward Sword aprovechando que teníamos un descuento.


Estoy emocionada con este juego, en cuanto acabo de cenar ya estoy deseando ponerlo. Es una de las series de juegos que más me gusta, y además es divertido porque los Zelda siempre los juego a medias con Laor. Las partes difíciles las hace él, y las que son un poco más sencillas las hago yo. Nos reímos mucho porque me emociono un montón y empiezo a mover el mando de la Wii hacia todos lados, con peligro de darle un codazo cada dos por tres o que me salga volando. Además, soy especialista en meterme en follones. De repente ves a mi personaje corriendo por el campo sin sentido, perseguido por dos enemigos, tres cuervos y un enjambre de abejas, a punto de llegar al borde de un precipicio. En esos casos de estrés, tengo la solución: menú+lanzar el mando a Laor. Ay, qué bien me lo paso. 

Tengo una anécdota muy graciosa con PdB a raíz del Zelda. Resulta que cada vez que Link (el protagonista) encuentra algo importante, suena una musiquita, que yo decidí un día poner de sonido en el móvil para cuando me llegaban mensajes. Pues bien, al día siguiente de haber puesto esa musiquita, Pdb estaba buscando algo, y en el preciso momento en el que lo encontró, me llegó un mensaje. Cuando oyó ese sonido (que conoce de sobra) se quedó de piedra; nos miró todo serio y nos dijo observando todo a su alrededor: "¡¿Qué acaba de pasar?! ¡Lo habréis oído vosotros también, ¿no?!"

Más tarde Pdb me regalaría una camiseta con el símbolo del Zelda, la cual me encanta, para hacerme una friki oficial del juego.


Felices y juguetonas tardes a todos.


martes, 13 de marzo de 2012

Pedaleando para llegar

¡Sigo en mi recta final para acabar la bufanda, sí! Hoy, día ajetreado. Toca bufandear, toda limpiar, toca acabar la colada, toca jugar al tetris en mi armario para que quepa toda la ropa y toca hacer más cosas las cuales ya he olvidado porque la lista era más larga. El caso es que estoy pasada de revoluciones, y creo que es porque mañana tocará revisión médica, y como eso hace que me ponga nerviosa, parece que me he tomado 15 cafés al desayuno.

Pobre Laor, la que le espera hoy.

Por lo demás no tengo muchas novedades. Bueno, me pasó algo guay de noche, y es que soñé que montaba en bicicleta, pero no al modo adulto, sino al modo niño, saltando escalones y pedaleando cuesta abajo como si no pudiera caerme jamás. Qué divertido fue, sobre todo porque debe de hacer una década que no toco una bici. No creo que fuera capaz de hacerlo despierta (por ahora con andar me conformo) pero haber tenido la sensación de hacerlo me ha encantado. En general me encanta soñar, la manera tan curiosa en la que moldeamos la realidad y reflejamos cosas del día a día de una forma tan rocambolesca. Es como ver el mundo desde un espejo deformado en el que todo es posible.


Tengo suerte porque normalmente recuerdo mis sueños, lo cual me da la oportunidad de intentar descubrir qué quiere decirme mi cabeza con ellos, aunque no es nada fácil. Puede que sencillamente tenga demasiada imaginación, y no hay muchas vueltas que darle a eso.

No tengo tiempo para más hoy, pero mañana, cuando haya pasado mi cita con el médico y la bufanda esté acabada y entregada, estaré más centrada, así que volveré con más y esperemos que mejor.

¡¡Deseadme suerte!!


Buenos y activos días a todos.


lunes, 12 de marzo de 2012

Currante, no hay pereza (se hace pereza al currar)

Hoy me cuesta mover todos y cada uno de los músculos de mi cuerpo. Soy la reina de las contracturas y los nudos musculares, y cada vez que intento solucionarlo un poco, al día siguiente me duele un montón... pero aún así tengo muchas cosas que hacer y no me puedo parar. 

De repente llega el lunes y parece que vuelven las prisas a mi vida. Parece mentira que hable de prisas precisamente yo, que siempre parezco ir a una velocidad ligeramente inferior que el resto del mundo. Aún así o meto caña, o no llego. Lo de siempre, vamos. Bufanda que he prometido tener lista el miércoles, y de la cual llevo hecha poco más de la mitad. Las de hilo finito me matan, la velocidad media es de rectangulito ridículo por cada tarde trabajada. Mano pa'quí, mano pa'llá. Cansino. Muy lento. Aún así, me quejo por vicio, me priva tener cosas que hacer aunque haya días que rosme un poco.

Hoy pegaré el culo al sofá con loctite y rezaré para que mi espalda me deje trabajar todo lo posible. Tendré que hacer otra cafetera, a ver si espabilo. 

Ayer me puse una de mis bufandas, una de mis favoritas, de hecho. Me gusta por los colores que tiene, por lo blandita que es, y porque como es una lana de entretiempo es perfecta para estos días de sol y viento. No te mueres de calor pero tampoco te coge el frío en la garganta.


Ay, bueno... en fin... casi mejor me voy a hacer cosas, que ya va siendo hora, luego me quejo. Mejor dicho, nos vamos. En cuanto coja las lanas, me sé de uno que se sentará a mi lado a mirarme, esperando a ver si tiene suerte y me despisto.

Foto del árbol en la pared: Rafa Mallo

Buenos y esperemos que productivos días a todos.



domingo, 11 de marzo de 2012

Mimosas

Salgo y hace sol. No está bien, debería estar lloviendo. Sin embargo, no tengo ganas de pensar, no tengo ganas de preocuparme, no, no lo voy a hacer. Estoy fuera, paseando, donde quiero estar, con quien quiero estar.

Simplemente me siento en la hierba, noto el sol en mi cara, busco las primeras flores. Veo mimosas. Me encantan las mimosas cuando florecen, con su color amarillo intenso, su textura esponjosa y su olor tan característico. Me recuerdan a mi niñez; es una sensación familiar y por eso me gusta volver a verlas. Son los primeros árboles en florecer cada año, señalando que la primavera está cerca y que cada vez los días son más largos.

 Sin darme cuenta, voy sonriendo mientras paseamos.


Buenas y tranquilas noches a todos.


viernes, 9 de marzo de 2012

Love, love, love

Siempre estoy mirando y revisando otros blogs, que es la mejor forma de aprender y coger ideas. No se trata de copiar lo que otros hacen, hay que respetar siempre el trabajo de los demás. Sin embargo a veces la gente ofrece tutoriales para que aprendas a hacer cosas, y está bien intentarlo para hacer tú tus propias versiones o incluso para aprender y luego desarrollar tus propias creaciones. Obviamente cuando alguien está intentando aprender es muy difícil crear cosas nuevas. Todo tiene un proceso, y antes de innovar, tienes que desarrollar los conceptos básicos a base de ideas sencillas. 

Mucha gente piensa que se le da fatal la calceta, y bueno, todo puede ser, nadie es genial en todo, pero como en cualquier otra disciplina (por llamarlo de alguna forma) no puedes ser bueno a la primera. Si lo eres, estupendo, pero no es lo habitual. Lo normal es que al principio los puntos sean desiguales, los remates a veces se deshagan un poco, o que metas la pata y tengas que volver a empezar. Hace un año yo no sabía nada de esto, excepto hacer puntos del derecho en calceta. Absolutamente nada más, ni siquiera coser un botón. Por supuesto, a día de hoy aún me considero una principiante y me queda mucho por aprender, pero caray, cuánto ha avanzado la cosa. El secreto es que te guste y practicar. Que te salga mal y que te apetezca volver a intentarlo. Por eso, si de verdad queréis aprender, no os preocupéis porque vuestra primera bufanda no sea todo lo perfecta que os gustaría. En vez de eso, miradla con orgullo y pensad "lo he hecho yo". Que no es poco.

No hay idea estúpida ni tiempo perdido. Aprender es eso, fallar hasta que un día sale. 

Hace poco encontré un tutorial para hacer anillos de lana bastante sencillito, y os dejo AQUÍ el enlace por si queréis intentarlo. Yo lo hice ayer por la tarde, y ¿sabéis qué? No me gustó cómo me quedó. Sin embargo, haré otro y me saldrá, simplemente porque quiero que me salga. No hay más secreto que ese, ya sea en calceta o en cualquier cosa que os propongáis.

Por cierto, el otro día alguien paseando vio algo que le recordó a mí y me envió esta foto:


Gracias, ya sabes que me encantan tus detalles.


Feliz fin de semana a todos.

jueves, 8 de marzo de 2012

¡Una alumna mía no puede fallar esto!

Como hoy es el día de la mujer trabajadora, me gustaría hablaros de las mujeres trabajadoras con las que compartí un año profesional y personal.

La empresa en la que trabajábamos (y en la que algunas de ellas siguen trabajando) era fundamentalmente femenina. Sí, hubo algunos chicos, pero siempre hubo más mujeres trabajando allí. ¡Y qué mujeres!

Todas éramos muy diferentes unas a otras, pero lo que no se puede negar de ellas es que son unas luchadoras. En los momentos divertidos eran las más divertidas y me encantaba estar con ellas. Nunca olvidaré los descansos, las risas y la complicidad que había entre nosotras. Sin embargo, donde echaban el resto y demostraban la pasta de la que están hechas era en los momentos de estrés. 

Estoy escribiendo esto y no me paran de venir anécdotas a la cabeza: las peleas de R. con la fotocopiadora, amenazándola con darle una patada voladora, la típica alumna protestona, que siempre coincidía que cuando teníamos algún problema ahí estaba ella, el día que me la lió un cura después de que le echara un rollo tremendo, el día que explotó nosequé en la calle y nos quedamos sin luz, cuando tuvimos que descargar un palé de folios y ya no sabíamos donde meterlos, los tours de una clase a otra porque no había sitio, mi alumno que dejaba pañuelos usados por todas partes, para desesperación de N., el día que llegó el ramo de flores misterioso, los posados de I. para las fotos, cuando celebramos la navidad, esperando a que no viniera nadie para poder hacer un brindis... Cuántas risas. Y todo eso, compartiendo las horas con las compañeras más profesionales que podía tener, buscando siempre soluciones a los contratiempos, que no eran pocos.

Os echo mucho de menos, chicas. Por eso si pienso en alguna mujer trabajadora, para mí este día es para vosotras. Pase lo que pase, trabajéis donde trabajéis, o incluso cuando no trabajéis, no olvidéis jamás que sois las mejores. Y quien no lo sepa ver, no tiene ni puñetera idea.


Además: ¡¡¡Feliz cumpleaños a una de ellas!!!


Un beso y un abrazo gigante a cada una de vosotras. Y hoy no trabajéis demasiado, que estáis de celebración.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Improvisación

Cuando tienes un blog, hay muchas formas de organizarse. Hay quien lleva una libreta de ideas, prepara las fotos con bastante anterioridad, tiene muy claro qué tema irá cada día, blablabla. Yo no hago nada de eso. Yo me siento frente al ordenador e improviso. Hay días que sí, que sé antes de empezar el tema porque quiero contaros algo en especial, pero en el 99% de los casos me siento en la silla del ordenador sin ninguna idea preconcebida y empiezo a escribir lo que me va saliendo. Ni siquiera sé qué música voy a poner, escojo algo sobre la marcha. Lo hago así porque me tomo el blog como algo relajado y divertido, y me divierte no saber qué me va a salir en cada momento. Toda esta falta de previsión hace que algunas veces haga las fotos cinco minutos antes de empezar, como es el caso de hoy. 

Me he puesto a hacerle fotos al gorro, y ha sido un desastre. Definitivamente hacer fotos de gorros es más difícil que hacer fotos de bufandas, sobre todo porque los gorros lucen más cuando los lleva alguien puestos, pero como no se lo ponga a mi gato, no tengo a mano nadie para usar de modelo improvisado. Esto degeneró en que tuve que hacerme fotos a mí misma, lo cual me hizo mucha gracia, me recordó a tantas y tantas fotos que circulan por internet de gente que se las hace con la cámara del móvil en el baño intentando parecer sexy. No era el caso, yo con una bata (¡hoy tengo frío!), un gorro de lana y un gato restregándose contra mi pantalón, parecía más bien un mendigo de Nueva York. En fin, bastante dantesco todo. Además, hoy llueve, de lo cual me alegro porque falta hacía, pero el día está muuuuy oscuro y eso dificulta aún más el intentar hacer fotografías.

Da igual, no pienso dejar lo del gorro para otro día. Así, cuando en el futuro vea estas fotos, me acordaré de este momento y me reiré. Me tomo muy en serio mi blog porque le tengo mucho cariño, y precisamente por eso quiero que sea espontáneo y gracioso, que para tomárselo demasiado en serio ya están muchas otras cosas que nos preocupan a diario.

Así que sí, las fotos son malas, pero no me importa. Me importa mucho más poder reírme con lo que hago.





Prima E., prometo seguir mejorando el tema de los gorros, que éste es sólo el primero.


Feliz lluvia a todos.

martes, 6 de marzo de 2012

Fibras y ópticas

Hoy tenía pensado enseñaros lo último que he hecho, pero cuando me he puesto a hacer las fotos, de repente se apagó la cámara y no tengo batería de repuesto, así que ahora mismo está cargándose.

Estoy contenta porque llevaba tiempo queriendo probar a hacer un gorro, y por fin saqué un ratito para ponerme a ello. Lo de siempre, digo que no voy a empezar nada más hasta que acabe lo empezado, y al final nunca lo cumplo. Por lo menos el gorro no me ha robado demasiado tiempo ya que lo he hecho con una lana gordita que tenía por casa (trabajar tejidos gordos hace que la labor sea más rápida) y que no sabía para qué usar. 

Os lo enseñaré mañana, cuando mi cámara ya tenga batería y yo esté un poco más despierta. He dormido bastante, pero he tenido sueños bastante raros y absurdos. Soñé que estaba trabajando gratis y de noche en la implantación de una óptica. ¿¿¿¿???? A veces no entiendo a mi cerebro. 

Como no os puedo enseñar mi labor, os voy a enseñar una bufanda que ha estado haciendo las últimas semanas mi hermana mayor. Me encanta cómo ha quedado. Muchas veces me he sentido tentanda a hacer algo así, pero una labor de este tipo tiene varias dificultades: 

1. Necesitas muchas lanas diferentes para hacerla, lo que supone bastante gasto económico.
2. Requiere precisión para conseguir que todos los cuadrados te queden homogéneos y del mismo tamaño.
3. Necesitas estructurar la composición antes de unir las piezas para que los colores queden equilibrados y bien colocados.
4. Montar y rematar. Quien no haya hecho o haya visto hacer labores que supongan la composición de varias piezas no se imagina la cantidad de tiempo y paciencia que requiere unirlas y, sobre todo, rematarlas. 




Hay que admitir que el esfuerzo le ha valido la pena. Me encanta que más gente de la familia haga labores, porque así tengo a quien pedir consejo. La pega es que a veces nos liamos un poco, porque ella ganchilla con la derecha y yo con la izquierda, y es bastante confuso explicarnos la una a la otra cómo hacer algo. Aún así, nos vamos entendiendo.


¡Feliz martes a todos!


lunes, 5 de marzo de 2012

Recolecta de fin de semana

Este fin de semana parecía que volvía a ser el día de Reyes. Me han dado una invitación de boda (¡Felicidades!), dos bolsas de ropa para que coja todo lo que quiera, una bolsa llena de comida, un pack de costura super completo, un broche hecho a mano precioso, brownies, galletas de Ikea y dos paquetes de servilletas de colorines que me encantan.


¡¿A que es genial?!

Aún encima, como nunca puedo ir a ver a mi sobri-gata, mi sobri-gata vino a verme a mí. No, no, tranquilos todos, no ha coincidido con mi pequeñajo. Eso sí que podría ser un peligro. A lo mejor cuando sean mayores, y tengamos unas cotas de malla, puede que, quizás, algún día, los presentemos. Por ahora no, sobre todo estos días que nuestro gamberro está especialmente gamberro.

Mi hermana le estuvo haciendo unas fotos mientras jugaba encima de mi cama, y la verdad es que es guapísima, además de la gata más cariñosa que he conocido en mi vida. Ronronea que parece que lleva un motor dentro, y no para de restregarse con la cara para pedir amor. Una preciosidad.




Me encanta. Y eso que esta noche, cuando a las dos de la mañana mi gatito no paraba de abrir el cajón de mi mesilla, yo lo cerraba, él lo abría, yo lo cerraba, él lo abría... me planteé por qué caray no soy una friki de los peces en lugar de los gatos. Pero es que les veo la carita, y cuando juegan... y es imposible no quererlos. Aunque la líen, incluso aunque ahora mismo me esté haciendo la tonta mientras lo oigo que está moviendo los cuencos de sitio y seguramente tirando todo. No lo puedo evitar, me encantan.

¿Y vuestro fin de semana qué tal? Espero que también bien.



Ahora ya sabéis lo que toca: Buen lunes a todos.


sábado, 3 de marzo de 2012

Pequeño apunte

Gracias. Tengo prisa, voy mal de tiempo porque hoy tengo muchas cosas que hacer, pero quería dedicar cinco minutos a daros las gracias por la generosidad que tenéis conmigo. 

Cuando empecé este blog lo hice para ocupar mi tiempo. Sí, lo ocupa, y también me aporta mucho más de lo que pensé que podía llegar a darme. Cada día miro las estadísticas y alucino con que la gente se pare aquí, con que me deje comentarios, y sobre todo con que me digan que escribo bien. 

Siempre he sido una persona insegura, de pocas palabras, pequeñita no sólo de tamaño, sino porque quiero ser pequeñita, pasar desapercibida, porque el mundo a veces me asusta. No creo hacer nada especialmente bien, por eso que alguien se pare aquí o me diga en persona que le gusta como escribo, me emociona mucho y es como una palmadita en la espalda que no esperaba recibir. 

Me gustaría decirle a la gente que está triste, que se siente mal, que se siente perdida, que todos lo estamos en mayor o menor nivel. Que todos necesitamos esa palmadita en la espalda. Que quizás si dedicamos un rato a dársela a los que nos rodean, puede que algún día nos la den a nosotros, porque al fin y al cabo todos estamos a un pequeño empujón de distancia de una sonrisa. Que una valentía lleva a otra. Que no tengáis miedo de arriesgar, de vivir, de soñar. Que no tengáis miedo de abriros a los demás, porque por cada persona mala hay cien buenas.

Que caerse está bien si luego te levantas con más fuerza. 

Hoy alguien me ha tendido una mano después de años sin vernos, y voy a agarrarme a ella. Y sí, estoy muy nerviosa, pero también estoy contenta.

Gracias, R.

Gracias a todos.

viernes, 2 de marzo de 2012

La Vida de Anaco

 Anaco me llama "Vida" desde el momento en que mi vida empezó.

Anaco me enseña el caos del orden y yo le enseño el orden del caos.

Anaco te protegería las espaldas en el plan más ridículo del universo. En serio, estaría dispuesta. Si se acuerda.

Anaco te pedirá que le protejas las espaldas en el plan más ridículo del universo. Tú estarás dispuesto. Y será algo que recordarás.

Anaco no tiene miedo, o eso se empeña en demostrarle al mundo.

Anaco no te dejará tener miedo, se empeñará en demostrarte que no tienes límites.

Anaco quiere a su familia más que a nadie en el mundo, pero eso no quita que si le pareces riquiño/a, te hará un hueco de lo más acogedor en su universo particular.

Anaco siempre tiene prisa pese a tener un carácter muy pausado.

Anaco siempre te hace reír, por eso cuando llora se te rompe el corazón.

Anaco quiere llevar el peso del mundo a sus hombros, pero siempre tiene gente dispuesta a ayudarla.

Anaco no te dice "cómo se te ha ocurrido hacer eso", sino "pues vamos a ver qué podemos hacer para solucionarlo".

Con Anaco todo es impredecible.

Con Anaco todo es amor.

Anaco me ha cuidado siempre, y yo siempre cuidaré a Anaco.



A Anaco le gusta mucho esta canción:


A mí me gusta mucho Anaco.

¡Muchas felicidades!

jueves, 1 de marzo de 2012

Comerciales y papeles

Por regla general, intento ser amable con los comerciales. Me parece un trabajo difícil, para el que hay que valer, y para el que claramente yo no valgo. Sin embargo, reconozco que es gente que está haciendo su trabajo, así que si tengo tiempo intento escuchar lo que me quieren decir, y si no estoy interesada intento no hacerles perder el tiempo siendo lo más amable posible. Sin embargo, mantengo una guerra abierta con las compañías de teléfonos, que me llaman o me mandan mensajes a horas nada apropiadas, por no hablar de que, cuando estaba trabajando, tenían la costumbre de llamarme unas 4 veces por jornada laboral. Me desesperan, de verdad. 

Hay un comercial en concreto con el que estoy muy enfadada. Vino un día a casa, y cuando le abrí la puerta me dijo que tenía una compañera de prácticas, y que llevaban nosecuantas horas intentando que alguien les hiciera caso pero que nadie les quería escuchar. Me preguntó si me importaría escuchar lo que tenía que decir, por favor, aunque sólo fuera por su compañera, ya que era su primer día. Dije que sí. Mal. Lo hice de buena fe, pero el resultado fue horroroso. Después de que me regalara el catálogo y me hiciera un montón de preguntas y me soltara un rollo enorme, empezaron a hacerme una supuesta "encuesta de opinión". A medida que las preguntas avanzaban, me di cuenta de que aquel chavalito, al que debía de sacarle una década de edad, me estaba tomando por el pito del sereno e intentaba hacerme un contrato encubierto. Se me inflaron las narices, y empecé a decir chorradas yo también. ¿Correo electrónico? No tengo, ni sé muy bien qué es internet. Creo que se llama internet. O la red. No sé cuál es la diferencia. No sé. No. ¿Último trabajo? Uy, eso es secreto, no estoy autorizada para dar ese dato. Confidencialidad y estas cosas, ya sabes. ¿Estado civil? Casada, y mi marido controla todo, pero todo, así que no me pidas número de cuenta que no tengo. Ni tampoco tengo dinero en casa. Directamente no tengo, en general, de lo que sea. Pero si quieres más información, lo hablas con mi señor esposo, aunque tú verás, tiene muy mal humor.

 Cuando el chaval fue plenamente consciente de que aquello iba de mal en peor y de que yo me había dado cuenta de lo que estaba intentando, cayó repentinamente en que vaaaaaya, qué casualidad, el catálogo que me había dado era el último que tenía y me pidió si se lo devolvía, que se tenían que ir.

Ay, qué mal me pareció todo aquello, sobre todo porque hay gente (por suerte no todos, que también hay comerciales encantadores) que intenta encasquetarle contratos a personas mayores que no se dan cuenta de que se están aprovechando de ellos. Eso sí que me cabrea. Aún encima un par de horas después me llaman otra vez al timbre y era una chica de la misma empresa. Le dije que ya habían venido esa misma mañana y que no quería saber nada de todo aquello. Me dijo que imposible, que esa era su zona. Le contesté que no era asunto mío, y que estaba enfadada con el comportamiento del otro comercial, así que buenas tardes.

La cosa es que acaban de llamar al portal, y oí la voz de un chaval joven que me dijo que era de la misma empresa, otra vez. No pude decir más que "¡¡Ya!!", y no abrí.

Cambiando de tema, esta mañana he encontrado en un cajón un intento que hice hace algunos meses. Cuando estaba en 8º de EGB me enseñaron a tejer papel para hacer cajitas. Intenté ver si lo recordaba, y sí, aún sé hacerlo, supongo que porque acabar aquella caja a tiempo había sido un infierno. Esta prueba la he hecho con papel de revista, pero se puede hacer con cualquier tipo de papel. En el colegio la habíamos hecho con papel blanco y le habíamos puesto un barniz marrón por encima para así teñirla y que le diera dureza, para que fuera más resistente. Por dentro iba forrada con terciopelo adhesivo.

Derecho
Revés
Si alguien está interesado en que le enseñe a hacerlo o quiere que publique un tutorial de cómo se hace paso a paso, que me avise. Estaré encantada. 


Buenas y empapeladas tardes a todos.