jueves, 31 de mayo de 2012

El gato y la silla

Resulta que el otro día se rompió la silla del ordenador. Primero se quedó abajo y no quería subir, lo cual hacía que yo pareciera una niña pequeña colgada en una mesa para adultos cada vez que me sentaba delante de la mesa de ordenador. Unos días más tarde los ruedines empezaron a soltarse espontáneamente, de tal forma que llegaba a sentarme toda confiada y de repente la rueda salía volando, y con ella yo. Vamos, una ruleta rusa en forma de asiento, sobre todo porque aunque digan que la gravedad es igual para todos, no es verdad. Algunos seres humanos tenemos una tendencia a acabar en el suelo que supera los límites lógicos de una persona media.

Total, que visto el peligro que corrían mi culo y mis dientes, decidí traer la silla que tenía en casa de mis padres, una que me regalaron hace 4 años. Me daba un poco de pena deshacerme de la que tenía porque era roja, y eso me gustaba, pero he de admitir que ésta es infinitamente más cómoda. De hecho es tan cómoda que ahora lo que peligra no es mi integridad física, es la pobre silla.

Mi gato ha decidido que esta silla es el mejor invento del mundo (después de las lonchas de pavo, por supuesto, a eso no lo supera nada) y no hay forma de separarlo de ella. Cada vez que el gato desaparece es que está sentado en la silla al sol mirando por la ventana, mirando al infinito, durmiendo la siesta... y toda la retaíla de actividades de vago que puede tener un gato. También descubrió que como está alcolchada clavarle las uñas o los colmillos le da gustito, así que he tenido que ponerle una manta a la pobre silla. Por ahora lo llevo bien, veremos cómo aguantamos la dichosa manta en agosto, para entonces tendré que buscar un plan B. 

Ahora mismo estoy sentada en la silla y por supuesto la estoy compartiendo con él. En cuanto vió que venía a sentarme aquí, ha hecho mil piruetas hasta hacerse un sitio a mi espalda, no vaya a ser que me crea que la silla es mía. Noooo, eso jamás. Es de él, como todo el resto de cosas y personas que hay en la casa. 

Ahora estoy un poco preocupada porque ayer bajamos la silla roja para la basura, pero no pudimos desmontarla, así que quedó al lado del contenedor. Ni que decir tiene que una hora más tarde la silla ya no estaba y el camión de la basura aún no había pasado, así que alguien se la había llevado. Espero que la cogieran para conseguir repuestos si tienen una parecida, porque si no algo me dice que veré a algún vecino del barrio con una escayola en breve.

Foto tomada dos minutos después de poner la silla en su sitio
Creo que piensa que por fin ha encontrado un trono digno para él. Si él es feliz con tan poco, pues yo también, qué caray.


Buen jueves a todos, que hoy sí sé en qué día vivo.


miércoles, 30 de mayo de 2012

10 céntimos

¡¡Ya estoy aquí!! Perdón por el retraso.

He estado un poco pachucha y con pocos ánimos, por eso llevaba días sin renovar, pero he decidido actualizar hoy por petición de uno de mis sobrinos.

El sábado fue su cumpleaños (cumplió 7 añazos ya) y el pobre lo pasó en casa porque su madre tuvo que llevarme a urgencias, y aún así se pasó el resto del día dándome un montón de besos y abrazos, que casi, casi parecían de paracetamol de lo bien que me sentaban.

Me dijo que si a él también le iba a escribir algo por su cumpleaños en el blog igual que le había escrito a su hermano, y no me puedo negar a tal petición.

Sin duda, cada uno de mis sobrinos tiene algo que les hace especiales y diferentes, algo que me hace sonreír. Mi sobrino P. es muy cariñoso, divertido, tiene más energías que 5 plantas nucleares juntas, le encantan el fútbol, los coches y las películas de Cars.

El otro día, mientras yo estaba tirada en el sofá, él estaba a mi lado sentado en el suelo, revisando su cartera. Tenía dos euros y pico. De repente me pidió si le daba un euro. Le dije que lo sentía mucho, pero que no llevaba ni un euro en la cartera, que no se lo podía dar. Me miró con desconfianza y me pidió si le dejaba ver la cartera, porque no se creía que un adulto no llevara dinero encima. Fui a buscar la cartera y se la enseñé. "¿Ves? No hay billetes, y sólo tengo 84 céntimos encima". Abrió mucho los ojos y de repente me dijo: "¿Por qué no tienes dinero, eres pobre?" Y le expliqué que no tengo mucho dinero porque no tengo trabajo, y que al no tenerlo, no me dan dinero desde hace varios meses.

- "Ven" -me dijo.
- ¿A dónde?- le contesté.
- "Tú ven"

Y me llevó al salón, vació todas sus monedas en la mano y la alargó hacia mí.

- "Coge mi dinero, te lo doy, a mí no me hace falta, prefiero que lo tengas tú" -me dijo.
- "No, gracias, cariño, pero te lo agradezco un montón" -le contesté, francamente conmovida por su gesto.
- "Cógelo, de verdad, es para ti, quiero ayudarte"

Y llegamos a un trato, que era que le cogería 10 céntimos, y aquí los tengo, delante de mí. Prometo guardar bien esos 10 céntimos, porque valen más que todos los coches de lujo del mundo.

Por eso mi sobrino P. es especial, por sus besos, sus abrazos y su generosidad. Te quiero mucho, pequeño.

Cambiando de tema y antes de que se me olvide, N., en brevísimo tendrás tu chal ahí. Mañana o pasado, calculo. ¡Espero que te guste tanto como a mí!



¡Ah! Y también tengo que contaron que R. se ha casado, y como estaba en urgencias mientras era la boda, no pude asistir ni a la ceremonia, pero he visto fotos y estaba increíblemente guapa, pero guapa, guapa, guapísima, además de porque lo es porque se le ve una cara de felicidad... ¡¡Me alegro tanto de que todo haya salido genial!! Enhorabuena, pareja.


Feliz comienzo de semana a todos.


Edito: (Una hora más tarde me acabo de dar cuenta de que hoy no es lunes, que es miércoles. En fin... lalala... que feliz miércoles mejor dicho.)

viernes, 18 de mayo de 2012

Gatos, ratones y ranas

Ayer tuvimos otro percance con el ratón del ordenador. Desde que nos hemos mudado usamos el Mac de PdB, que nos lo ha prestado hasta que se lo lleve a su nuevo país. El Mac tiene su propio ratón, pero a mí me despista mucho porque no tiene ruedita ni dos botones (típico botón derecho y botón izquierdo de los ratones) sino que sólo tiene uno, y a mí me lía, en serio que me lía. El caso es que no solemos usar su ratón, sino que ponemos otro por no volverme loca y para que el gato no le muerda el cable ya que no es nuestro y queremos conservarlo lo más intacto posible. Yo sabía que a los gatos les gustaban los ratones, pero no que también les gustaban los ratones informáticos. Tenemos casi todos los cables de la casa con cubrecables, pero ponérselo al ratón ya me parecía demasiado, aunque llegados a este punto empiezo a planteármelo. Sé que podéis pensar "Bueno, si se compra uno de esos ratones que el cable se recoge igual se acabó el problema". Ya se nos ocurrió. Duró un poco más que los otros, pero ese "poco más" creo que se podría medir en días. 

 En resumen, en el año que hace que tengo gato, llevamos unos seis ratones comprados y todos ellos están ahora mismo rotos. Eso sí, si vais a una tienda de informática y le explicáis al dependiente que el gato que tenéis insiste en comerse los ratones y que vais a tener que empezar a comprarlos por palés, comprobaréis que le hace muchísima gracia la anécdota. Palabrita.

El caso es que ayer se volvió a romper, pero lo que dejó de funcionar era el sensor para el movimiento, los botones iban perfectamente, así que Laor, en un ataque de inspiración y ya que era festivo y no podíamos salir a comprar uno, conectó ambos ratones al ordenador, según me explicó para usar los botones del que se acababa de romper y el ratón del Mac para el movimiento. La idea no estaba mal porque funcionaba, pero para mi cerebro de patosa zurda aquello fue el acabose, tan acabose que casi acabo con un infarto cerebral por estrés. Movía uno, le daba la tecla al otro, un ratón en cada mano, los cambiaba de manos, movía el que era para los botones, los miraba dos minutos para fijar en mi mente lo que tenía que hacer, me concentraba, al minuto me volvía a equivocar... total, que acabé decidiendo que no era imprescindible renovar en día festivo y nos fuimos al río, a que me diera un poco de aire y poder así relajar a mi pobre cerebro atorado.

El río ayer estaba muy bonito, hacía sol, los árboles están en todo su esplendor, el caudal ha crecido considerablemente... y descubrimos que estamos en época de bacanal de ranas. En mi vida había visto tantas ranas juntas, venga toda la orilla de ranas, y ellas croando a voz en grito. En serio, croar en plan desesperación, no os vayáis a pensar que era algo a volumen normal, no. Tengo que confesar que cuando era pequeña había un vídeo musical de Paul McCartney que estaba lleno de ranas, un vídeo supuestamente dedicado a los niños, pero que por algún motivo que desconozco a mí me ponía los pelos de punta. Al principio todo aquello me recordó un poco a mi aversión infantil. Sin embargo, tras un par de minutos de asombro y adaptación, resultó que a las ranas reales las tolero bastante bien, así que paseamos un buen rato, estuvimos otro buen rato tirandos al sol, y he soñado toda la noche que tenía un catarrazo brutal, con lo  que me temía el despertar, pero no, parece que estoy bien. Eso sí, me cogió tanto el sol que he pasado del blanco nuclear a un ligero blanco roto apenas perceptible. Pero solo en la cara, claro, el resto de mi cuerpo sigue tono vampiro, como siempre.

Hoy es viernes y no me siento de viernes para nada. Mejor, los viernes que te cogen por sorpresa suelen ser geniales, a no ser que se aproxime un fin de semana que no te apetece nada, pero como no es el caso, pues a disfrutar.

Mi primer chal luna ya está en manos de su dueña, y amablemente me ha mandado una foto porque yo me olvidé de hacerla. Es ésta:


¡¡Gracias!! Y me alegro mucho de que te guste.




¡Buen fin de semana a todos!

miércoles, 16 de mayo de 2012

Dramamamá

Ayer os hablé de un blog de decoración, hoy os voy a hablar de uno del que se oyen noticias estos días porque ha sacado libro. El blog en cuestión se llama Cómo no ser una drama mamá, y a mí me hace mucha gracia.

En él, "la nena" cuenta sus andanzas con su madre, sus frases típicas, las cosas que le hacen gracia, las eternas discusiones madre-hija y cómo a sus 32 años no ha conseguido que su madre la trate como una adulta. Lo que más me gusta quizás es que muchas veces no es la historia sino cómo se cuenta, y es que la nena tiene mucha gracia.

Hay muchas cosas en las que los que hayáis tenido la madre típica media os sentiréis identificados y os reiréis. Yo, por ejemplo, que pensaba que frases como "tómate el zumo rápido que se le van las vitaminas" eran exclusivas de mi madre, o que era la única treintañera que se requetepeinaba para ir a ver a su madre o se tiraba tres horas limpiando cada vez que viene a verme, y oye, resulta que descubro que es algo más común de lo que me creía.

Adoro a mi madre y sus ocurrencias, tengo una relación muy estrecha con ella en la que las peleas de adolescencia hay derivado en risas y sentido del humor cuando nos decimos las cosas que se dicen las madres e hijas, será por eso que me río tanto cuando leo las historias de la nena. Algún día, si me atrevo, os contaré alguna de mis anécdotas propias, pero antes tengo que asegurarme que no me desheredarán si lo hago.


Algunos imagino que haréis puente, otros trabajeréis el viernes, y otros no tenéis ningún festivo. Yo me quedaré aquí, disfrutando del sol y de tener a Laor en casa. 

¡Buen miércoles casi viernes a todos!


martes, 15 de mayo de 2012

Bla-d

Aunque normalmente me gusta renovar por la mañana, hoy me ha sido imposible porque he estado haciendo cosas de última hora. Mi hermana me llamó para decirme que estaba por la ciudad, así que terminé un par de cosillas que tenía pendientes para dárselas y que se las llevara. Por fin mi primer chal luna se dirige hacia su dueña, y eso me pone contenta. Todos los que lo han visto han dicho que les gustaba, y aunque me da un poco de pena que con las prisas no me haya dado tiempo a hacerle una foto para que lo vierais, por lo menos tengo la satisfacción del trabajo terminado.

Hoy quiero hablaros de un blog llamado bla-d. Ya sabéis que yo soy fan del mundo blogger, y éste es uno de mis favoritos por varios motivos, como lo interesante de sus renovaciones, lo bonitas que son siempre sus fotos, que esté en nuestro idioma y que sea tan, tan completo y tan generoso como para ofrecernos a sus lectores una información completísima acerca de blogs de tan variados países y temáticas.

Mejor que explicároslo yo misma, os dejo la descripción que hacen las propias creadoras sobre su espacio en internet:
 
"En bla-d amamos el diseño de interiores y nos encanta descubrir talentos y compartirlos con la comunidad.

 En enero del 2012 inauguramos este espacio con la intención de convocar los blogs más destacados sobre decoración de habla hispana y portuguesa. Cada día que pasa se van sumando mas amantes de esta iniciativa a nuestra comunidad y mientras tanto en bla-d leemos cada blog para asignarles una categoría y acomodarlo según su última actualización. Gracias a ello, los lectores de bla-d, pueden encontrar blogs llenos de talento y diseño, de manera más simple y organizada.

Por el momento existen seis categorías: Tendencias, Vida diaria, Tiendas, Tutoriales, Tejidos, y Servicios.


DESAFÍOS es una sección donde periódicamente incentivaremos a los miembros de bla-d a generar contenido propio por medio de una temática propuesta relacionada al hogar. La idea es que se vean representados en este espacio todos los estilos que hay en la región.

Las editoras de bla-d también producen contenido y realizan fotos de interiores según el proyecto que se este realizando.


Podemos asegurarles que no existe en bla-d ningún contenido publicitario escondido, sólo escribimos sobre cosas que nos gustan y nos apasionan y deseamos firmemente mantener esta filosofía." 

Sé que algunas de mis lectoras no era habituales de los blogs antes de empezar a leer el mío, por eso me parece más que interesante recomendaros bla-d, no solamente para que leáis su blog, sino que también os animo encarecidamente a que busquéis en su directorio de miembros, porque encontraréis cosas realmente interesantes, divertidas, que os gustarán, que os llenarán, con las que podéis sentiros identificadas o sorprenderos completamente. Podéis aprender, animaros a innovar, decidiros a hacer cosas nuevas, pensar que todos podemos crear algo increíble si le ponemos ganas y entusiasmo.

 Además, también cuentan con un espacio dedicado a los sorteos que en cada momento se están llevando a cabo en su comunidad de bloggers.

Es un placer poder descubrir nuevos blogs, nuevos horizontes, y aprender de gente de muy diversos lugares, así que no os doy más la lata y os dejo para que podáis navegar en la inmensidad de bla-d, no sin antes agradecerles a sus responsables que me dieran permiso para hablar de su espacio con tanta amabilidad. 



¡Buen martes a todos!

lunes, 14 de mayo de 2012

La mujer del organista

Si hay una cosa que le gusta a mi madre son mis anécdotas. En líneas generales he de decir que éstas suelen tener de protagonistas o bien a mi hermana la mediana o bien a mí. Los motivos son muy distintos, en caso de mi hermana se debe a que es despistada de nacimiento y aventurera a más no poder, dos cualidades básicas para liarla parda con una facilidad aplastante, pero en mi caso se debe a que soy un poco despistada (no tanto como ella, pero me llega) y porque soy un ser demasiado tranquilo. Puedes pensar "bueno, si es tan tranquila no se meterá en líos", pero no, todo lo contrario. Tengo el defecto de dejarme llevar por las situaciones y no saber ponerles freno a tiempo, así que me suele pasar que de repente me veo de bruces con que me he metido en un lío sin comerlo ni beberlo. 

Así que mamá, como sé que esta historia te encanta, hoy la contaré.

El caso es que mis padres llevan muchos, muchos años cantando en una Coral Polifónica. De pequeña he ido a gran parte de sus ensayos y a veces me tocaba también ir a las actuaciones. Como era una niña muy buena y muy tranquila no pasaba nada, me decían "siéntate ahí" y en esa posición me quedaba hasta que me indicaban lo contrario.

El día de autos era un 25 de julio, fiesta patronal en honor de Santiago Apóstol. La Coral en la que están mis padres actuaba ese día en la Catedral de Santiago. Allá nos fuimos en bus, todos los cantantes, el director, el organista, su mujer y la menda que era con una diferencia mínima de 30 años la más joven. Mi madre me había avisado que aquello iba a estar a tope, que estaban todos los peregrinos, que era una misa muy importante, que harían lo del botafumeiro y que iba a ser una ceremonia larga, así que me tenía que portar muy bien, que obedeciera a los miembros de la Coral y que sobre todo y ante todo no me moviera de donde me dijeran. Ay, mamá, ya te vale...

El caso es que la otra persona que no iba a actuar era la mujer del organista, que amablemente se ofreció a encargarse de mí. Era una señora muy mayor y muy pequeñita, de esas mujeres que tienen una sonrisa de oreja a oreja pero una autoridad a prueba de bombas. Entramos en la catedral y un cura les indicó a los cantantes donde podían cambiarse. Mi madre tenía razón, aquello estaba hasta arriba, y como no se fiaba de dejar sus cosas por ahí sin vigilancia, me dio su paraguas (que anda que no ha perdido paraguas ella y tenía que encasquetármelo a mí, no fuera a ser que le robaran un paraguas en julio, manda narices...) y su bolso. Quizás lo de llevar un paraguas y un bolso no parezca gran cosa, pero teniendo en cuenta que de pequeña siempre he sido una cabeza más baja que el resto de mis compañeros y que los bolsos de mi madre son tamaño maleta y que lleva en ellos más cosas que Mery Poppins, el equivalente hoy en día es como si me dan una maleta que pese 20 kilos para que la lleve colgada del cuello y el bastón de Gandalf. 

Así que allí me quedé de pie, en medio de la catedral, cargada hasta arriba y esperando.

Estando yo de esa guisa, me vió la mujer del pianista y me dijo: "Ay, neniña, que te vas a cansar, mira que aquí hay unos asientos y los curas de aquí son muy majos, yo sé que te van a dejar que te sientes mientras dure la misa" y ni corta ni perezosa me llevó hasta "los asientos". Yo cuando ví aquello sentí un escalofrío por la espalda que me decía que el plan de esa señora tenía fallos evidentes, pero me habían dicho que tenía que obedecer, así que me senté donde me dijo: en los asientos gigantes de madera para los curas que están detrás del altar mayor. De repente ahí estaba yo, con un bolso de señora gigante y un paraguas de bastón en posición para oficiar la santa misa. La mujer se marchó y me dejó allí sola, con cientos de ojos de peregrinos y fieles que esperaban en los bancos y alrededores mirándome con cara de "???" y yo, que no sabía qué hacer, miré hacia arriba esquivando sus caras de asombro y me encontré con un botafumeiro gigante sobre mi cabeza. No, no, no, aquello no me gustaba nadita. Esperé pacientemente a que la tierra me tragara, pero no hubo suerte.

Entonces ví a mis padres salir y ponerse en posición para actuar y yo los miraba con cara de "por favor, miradme y sacadme de aquí, por favor, por favor, MAMÁ POR DIIIIOOOOOOS" pero la única que me miraba era la mujer del organista con cara de haber hecho la obra social del día sentándome allí. Mis padres no me buscaron ni preguntaron por mí. Es lo malo de ser obediente, que se despreocupan de uno. 

Y de repente, entraron los curas para dar la misa. Venían en tropel, algunos se fueron para el altar y otros venían a sentarse, todos concentrados cantando, hasta que se encontraron conmigo. Frenaron en seco, me miraron y yo me puse de pie, pero el peso del bolso cayó de repente y casi me doy la leche del siglo. "Pero, pero, pero... ¡¿tú qué haces aquí?!" y claro, yo respondí en bajito "No lo sé..." porque era la verdad, no tenía ni idea. Ahí fue cuando mis padres me vieron, alucinaron pepinillos con que estuviera en el altar mayor de cháchara con un montón de curas mirándome con cara de enfado y yo a punto de llorar. Mi padre frunció el ceño y me hizo señales de que saliera de allí inmediatamente. Los curas también "me invitaron" a que saliera por patas, yo agaché la cabeza y arrastré el bolso de mi madre, el paraguas y mi vergüenza hacia una esquina, y allí me quedé mirando el suelo hasta que todo aquello acabara, pensando en que aún encima me iba a caer una bronca.

Sin embargo, la bronca que esperaba se transformó en un super ataque de risa por parte de mis padres cuando escucharon mi historia. 

Mayormente este tipo de historias es una constante en mi vida, no os creáis que es una anécdota aislada...


 Pero bueno, en mi inocencia soy feliz.


¡Buen comienzo de semana a todos!

sábado, 12 de mayo de 2012

Cumpleflores

Tuve una amiga hace tiempo que me decía que había nacido en mayo porque era una flor. Hace varios inviernos que no está, pero la tengo presente en todas mis primaveras.

En este mayo, y para ser más concretos en el día de hoy, también tengo que felicitar a otras dos flores, una rubia y una morena, las dos guapas a rabiar, divertidas y muy simpáticas.

No tengo velas para la renovación de hoy, ¿valen luces de colores?



Y como una de ellas se casó el otoño pasado y la otra está a dos semanas de su boda, les dejo esto. Caray, no os imagináis lo que me gustaría ver la cara de nuestro párroco de toda la vida si nos viera entrar así...


¡Feliz cumpleaños, chicas! Y feliz día a todos los demás también.

viernes, 11 de mayo de 2012

+30

Ayer no daba crédito a los 30 grados de temperatura a los que estábamos. En poco más de 24 horas se había doblado la temperatura, y eso no puede ser sano. Adoro que haga calor y la primavera, pero estos cambios de presiones descentran a todo el mundo, o por lo menos a la parte del mundo con la que ayer hablé. Sin embargo, y pese a las lamentaciones por el bochorno, noté una mejoría en el ánimo general, y es que ver el sol nos alegra, de eso no hay duda.

Ayer, mientras guardaba ropa limpia en el armario, pensaba "ohhhhh, pronto podré deshacerme de toda esta ropa enorme y abrigosa y traer las camisetas y las chaquetitas, y tendré muchísimo espacio en el armario y podré organizarlo mejor, y las lanas que tenga estos meses serán más finas y ocuparán menos espacio, y las labores serán más ligeras, y comeré un montón de ensaladas de la huerta y se me pondrá un tipín estupendo y seré todo salud y moreno". Esto obviamente es como el cuento de la lechera, y probablemente lo único que se cumpla será que traeré la ropa de verano y que de vez en cuando comeré ensalada (¡y pimientos de Padrón! Qué ganas...). Las labores sí, también serán más veraniegas... pero poco más. Desde luego no hay verano en el que consiga ponerme morena, porque soy de las que se ponen rojo tomate y luego pelan, y además (no lo puedo evitar) hasta en verano voy abrigada. Bueno, da igual, tener una actitud positiva es lo importante y el hecho de que me anime pensar todas esas cosas, se cumplan o no, es lo fundamental.

Además, hoy es viernes. Aquí hoy no hay sol, cierto, pero tampoco hay lluvia ni frío. Hay fin de semana a la vista, y ¡ay! qué ganas tenemos todos de descansar un poquito y pasear sin mojarnos.


 Así que, ya sabéis, toca pasear, pasarlo bien, hacer planes para el buen tiempo y disfrutar mucho, sobre todo una que yo me sé que vuelve a casa y celebrará su cumpleaños en familia. 


¡Buen fin de semana!


*Edito la renovación para decir que una vez que le dí al botón de publicar, salió el sol. Si alguien quiere usar mis poderes de gafe para el bien, por favor que así me lo indique.

jueves, 10 de mayo de 2012

Avance

Pese a que sigo medio convaleciente y que estoy deseando que pase esta semana o los días que me queden en este estado, he ido aprovechando el tiempo en hacer cosas, porque si te dejas llevar para cuando te das cuenta ha pasado un mes y no sabes dónde lo has metido. De hecho esta semana es rara, se me está pasando rápido pese a que los días son eternos. Creo saber qué pasa, y es que aunque el tiempo pasa lento cuando uno se encuentra regular, quiero poder disponer de más para estar perfectamente recuperada para el fin de semana, porque veo que ya estamos a jueves y sigo en un estado ligeramente lamentable.

Bueno, el caso es que los chales avanzan muy bien, estoy intentando acabarlos prontito para entregarlos cuanto antes. El de M., a falta de una consulta a mi hermana con respecto a los adornos que cuelgan, estará listo en breve, y al de N. le faltan tres o cuatro vueltas y el borde.

Son muy bonitos, al menos a mí me gustan, ahora solo falta que le gusten a ellas.


Por cierto, ha vuelto el sol, ¿no es genial?


Disfrutad del calor y buen jueves a todos.




miércoles, 9 de mayo de 2012

Hi, hello, hola

Lo mejor de tener un blog es poder interactuar con otras personas, ya sean conocidas o desconocidas, y sobre todo el hecho de que algunas desconocidas se vayan haciendo conocidas. Siempre insisto en que me dejéis comentarios o me escribáis emails, que me contéis vuestras cosas o me preguntéis lo que queráis, y lo digo de corazón, porque aunque empecé este blog de forma casual y un poco inconsciente, poco a poco con el avanzar de los meses he ido comprobando que hacer esto tiene una serie de cosas positivas de las que no era consciente el día que empecé. 

De hecho, "el día que empecé" es una fecha aleatoria que vino tras una serie de días de dudas, de planificaciones y de inseguridades. Tras el "lo haré no lo haré", vino el inevitable "y cómo funciona eso de blogger", una serie de tours por blogs encontrando de todo un poco, unas cuantas tardes elaborando bufandas para tener de qué hablar y una larga sesión de fotos en la que conté con la inestimable colaboración de mi madre y hermanas, que dicho sea de paso, se apuntan a un bombardeo si hace falta con tal de ayudar. 

Tras todos estos meses, ahora no me imagino sin mi blog, sobre todo no me imagino sin mirar si hay nuevos comentarios o correos que contestar ni sin leer mis blogs habituales por la mañana, con un café, un croissant, despeinada y medio dormida, intentando que mi querido gato no se coma el ratón (el del ordenador, claro) mientras estoy manos a la obra.

Algunas y algunos de los que estáis ahí detrás ya sé quienes sois, y me alegro un montón de poder contar con vuestras visitas, ya sean diarias o esporádicas. A los que no conozco, no dudéis nunca en dejar un comentario o decirme lo que sea, siempre sois y seréis bienvenidos.

Tener un blog es un ejercicio de egocentrismo, porque al fin y al cabo escribes sobre ti y sobre lo que te rodea, pero mi fin siempre es llegar a vosotros, y vosotros llegáis a mí, creedme. A veces estoy triste, o estoy en medio de mi caos, estoy preocupada o nerviosa, pero es sentarme aquí a escribir y aparcar los sentimientos negativos para buscar lo bueno de cada día y daros un pedacito de eso, de las cosas positivas que quedan cuando quitas todo lo malo, de lo alegre, de mi sentido del humor. También hay días en los que estoy super contenta y me encanta compartir el sentimiento con vosotros, y pensar que puede, que tal vez con un poco de suerte, consiga arrancaros una sonrisa, y eso es una motivación más que suficiente. 

Cada día busco entre mis hilos, mis lanas, mis enredos y mis historias qué sacar para poder ofreceros. No soy una blogger profesional, ni hago unas fotos alucinantes ni tengo una vida perfecta, pero aún así estáis ahí. Y caray, qué afortunada me hacéis sentir.


Gracias un día más.


¡Feliz miércoles!

lunes, 7 de mayo de 2012

He oído que te ahogabas, me he acabado el pudin y he venido

Tercer día de gastroenteritis y me siento como si me hubiera pasado un camión por encima. Estoy atontada y cansada, así que no estoy avanzando en mis trabajitos. Espero poder volver pronto a la faena, y ya que estamos poder volver a comer alimentos que tengan algún tipo de sabor (que ya empiezan a aburrir las sopas y la comida cocida). Dicen que hay un virus, y cuando hay un virus siempre lo cogen todos los niños y servidora. 

Mañana tengo cosas que hacer por la mañana (cosas importantes) y estoy un poco preocupada. ¿Por qué siempre tiene que cumplirse la Ley de Murphy? Porque pasa, ¿verdad? ¿A que os ha pasado? Que tenéis algo importante e improrrogable entre manos, y ¡zás! alguna sorpresa de última hora. 

Así que, como os imaginaréis, mi fin de semana ha consistido en estar en casa tranquilita, dedicándome a intentar distraerme. Aproveché para ver Scoop, que hacía mucho que me apetecía y me encantó, soy muy fan de las comedias de Woody Allen.


También aproveché para teñirme el pelo, por fin, y fue una gran idea porque nos reímos un montón con el desaguisado que montamos en el baño. Es genial vivir con alguien con quien todo puede acabar en risas aunque la liemos parda. Además me decidí de una vez por ponerme un color rojizo y estoy muy contenta de haberlo hecho, ya antes había tenido tentaciones de ponerme un color así, aunque nunca me había atrevido. En este caso Laor me animó y yo dije: "Venga, qué caray". Es divertido arriesgar de vez en cuando.

Horquilla de crochet de Blanco

La pena del fin de semana fue que no he podido ver a mi madre para darle un beso y felicitarla, pero espero hacerlo prontito. 

¿Y vuestro fin de semana qué tal? Espero sinceramente que mucho mejor que el mío.


¡Buen lunes a todos!

viernes, 4 de mayo de 2012

Primas

Después de haber estado sin luz, internet, teléfono ni televisión, confieso que me gusta haber vuelto al mundo de la tecnología. Se puede sobrevivir sin ella, sí, pero me gusta tener acceso a las comodidades habituales, sobre todo cosas básicas como poder ducharme o cocinar. 

De todas formas las horas que he pasado sin nada de eso las he aprovechado en casi, casi acabar mi primer chal luna, lo cual me encanta y me alivia. Siento el retraso, chicas y chicos que me habéis pedido que os haga cosillas o arreglos, estamos trabajando en ello y poco a poco os los iré dando. 

De todas formas, como os decía, ahora mismo lo que me tiene super ocupada es acabar el chal. No suelo trabajar con patrón, yo soy más de ir creando a medida que hago, y el esquema del chal luna me ha llevado un tiempo, primero porque he tenido que ir marcando los cambios con rotuladores de colores para no equivocarme, y segundo (pero no menos relevante) porque el esquema está en japonés. Sí, sí, japonés. Obviamente no entiendo nada, me guío por el dibujo y por las llamadas a mi hermana en caso de duda. Ella tampoco sabe japonés, pero es la que más controla de patrones de toda la gente que conozco. Pobre, anda que no le he dado la lata ni nada. Llamada: "Oye, mira, que en la esquina de arriba izquierda junto a los tres puntos altos juntos hay un círculo y dentro un 10, ¿qué significa eso? Porque llevo un rato dándole vueltas y no caigo...". Respuesta: "Pues que estás en la vuelta 10". Y así, sucesivamente. Por lo menos en los siguientes que haga ya sabré lo que es todo y dejaré de molestar. 


A ver si puedo enseñaros una foto en cuanto esté acabado. El siguiente que haré, aunque con idéntico patrón, será en colores totalmente diferentes y tengo ganas para ver las diferencias entre uno y otro.

La verdad, lo confieso, tenía ganas de hacer proyectos diferentes y con mucho, mucho color, y el próximo chal va a tener colores para dar y tomar, muy vivos y alegres... ¡lo que estaba necesitando por fin! En general necesito colores, calor y sol para contrarrestar tanta prima de riesgo con un poco de la prima vera, que me cae mucho mejor, donde va a parar. Sí, es un juego de palabras muy tonto, lo sé, lo sé...



¡Feliz viernes a todos!


miércoles, 2 de mayo de 2012

Pasapacasa

Hoy, espera, vamos a ver... ¿hoy qué día es? Ya empiezo a liarme con esto de días que son lo que son pero parecen otros. Hoy es miércoles. Vaaaale. No me convence, pero mejor, porque estoy en modo lunes, y no soy para nada una persona de lunes. Soy una persona de viernes. Como estamos a medio camino entre uno y otro, me conformaré. 

Por cierto, ¿estáis preparados? Porque se acerca peligrosamente el día de la madre. Ay, madres... Cómo son. Normalmente si les llevas un regalo te dirán "ay, desde luego, tal y como están las cosas y tú tirando el dinero, no hacía falta, me parece mal que gastes en mí...". Si no les llevas regalo pondrán la cara de "ya sabía yo que se iban a olvidar de mí", que intentarán disimular diciendo: "Como están las cosas es mejor que no tires el dinero, no hace falta, de hecho me habría parecido mal que me regalaras algo". 

¿Qué se hace en estos casos? Siempre, siempre, siempre tener algún detalle para tu madre. Siempre. Pero siempre de siempre de siempre. No se juega con las madres, que las carga una fuerza más poderosa que la de todos los jedis juntos. Yo tengo una teoría, que es que el día que nace un hijo se activa en su madre un chip muy peligroso que incluye funciones tales como "comeeeee", "voy a contar hasta tres", "hay que bañarse, me da igual que no quieras, hay que hacerlo", "hay que lavarse las manos, me da igual que no quieras, hay que hacerlo", "hay que irse, recoge y despídete de todos", "si no recoges los juguetes los tiro a la basura", "arregla el armario", el dedicado a los padres llamado "mira lo que está haciendo tu hijo", y un largo etcétera. Las especialidades más graciosas de mi propia madre eran "come pan" y "respira por la nariz", aunque ahora como ya soy mayor y estoy independizada cosas como "recoge el armario o te tiro la ropa por la ventana" han derivado en "pasa la aspiradora en vez de la escoba" o "seguro que no comes fruta".

El caso es que no hace falta gastar un montón para darle una sorpresa a las madres, y se lo merecen, así que aprovechad los días que faltan para pensar en algo. Habrá madres para todos los gustos, claro, y no todas son maravillosas, pero la gran mayoría de madres son las que mueven el mundo, las que nos llaman la atención, las que se preocuparon por cuidarnos, alimentarnos y querernos más que nadie.  


Por cierto, saludos a la madre de S. y enhorabuena, ¡me ha encantado tu nuevo cojín! Ya se lo dije a S., pero te lo digo a ti si lees esto, cualquier cosa que necesites, aquí estaré, y me encantaría ver lo siguiente que hagas.


¡Buen miércoles a todos!