Ya os había dicho que me gustaba el mes de septiembre, y aquí va otra razón por la que me gusta: El Concurso de Tapas de Lugo.
En líneas generales soy una amante declarada del concepto tapa: bajar a tomar unas tapas, me voy a pedir una tapa, hoy cenamos de tapas, tomamos una tapa antes de comer, tapa de tortilla, tapa de ensaladilla, tapa de churrasco, tapa de callos... ays, me encanta todo eso. Si quisiera explicar de donde viene mi amor por las tapas, supongo que hay dos motivos fundamentales: que yo como poco y que me gusta la variedad. Eso sí, hay dos variantes dentro de ese amor: la que viene de haberme criado en una ciudad sin tradición de tapas gratis y el posterior descubrimiento de una ciudad con tradición de tapas gratis.
En la ciudad sin tradición de tapas gratis empecé a recurrir a las tapas en la universidad, ya que disponía de poco tiempo y menos dinero todavía. De ahí pasé a pincho de media mañana/comer/merendar/cenar de tapas cuando quedaba para ir a tomar algo. Mis amigos Yorch y Sugus también son amantes declarados de las tapas y se sabían las mejores tapas de los mejores sitios a los mejores precios, de ahí que se convirtiera en una especie de tradición tácita lo de quedar algún día que otro por semana para ir a comerlas.
Poco después empecé a visitar Lugo, que es el acabose del amante de las tapas. Al principio alucinaba por colores y hasta me daba un poco de vergüenza: que si tapa fría, tapa de cocina, tapas en la barra... y todo gratis, mientras yo pensaba "Caray, pero si solo me he pedido un agua". Me daba reparo, sí, lo admito, pero no duró mucho. Ya se sabe que el ser humano se acostumbra a las cosas buenas con una facilidad increíble, así que a día de hoy lo disfruto a nivel lugués, lo cual significa que cuando voy a un sitio y no me ponen tapa, me falta algo.
Hace cuatro años me hablaron del Concurso de Tapas de Lugo, y decidimos probar a ver qué tal. Me dieron mi papelillo para poner los cuños e íbamos de local en local comiendo, votando, comentando y haciendo fotos, y lo cierto es que lo pasamos bien, aunque esa primera vez no consiguiéramos ir a demasiados sitios. Al año siguiente nos organizamos mejor y conseguimos ir a unos 15 locales en un fin de semana. Así, se ha ido convirtiendo en una tradición para nosotros (pese a que PdB ya no puede acompañarnos y echamos de menos sus críticas) aunque solo podamos ir a probar una o dos tapas siempre nos animamos a ir a algún local participante, especialmente a los favoritos, que son aquellos locales que todos los años han puesto una tapa que nos ha gustado. Eso sí, este año entre la crisis y la subida del IVA me ha dado la impresión de que los precios están un poquito más altos que otros años, aunque también he pensado que Lugo me ha regalado tantas tapas que aunque una vez al año tenga que pagar un poco tampoco pasa nada, creo que se lo debo.
Y además, lo bien que me lo paso no tiene precio.
El Concurso de Tapas de Lugo tendrá lugar del 14 al 30 de septiembre de 2012. Para ver los participantes y las tapas podéis pinchar
AQUÍ.
Feliz se me hace la boca agua a todos.