viernes, 1 de febrero de 2013

¡Moho oh oh oh!

¿Qué tal va todo? Por aquí bien. Perdón por no aparecer más a menudo, he estado atareada últimamente. 

Esta semana, en concreto, además de mis obligaciones habituales he estado manteniendo una guerra fría contra las humedades. Llevaba unos días en los que me olía a polvo, cosa que me resultaba bastante rara porque yo limpio con frecuencia, y no sabía de dónde venía hasta que finalmente movimos un mueble y ¡tachán! Ahí estaba el origen del olor, pero no era polvo, era un mueble que tenía humedad por la parte de atrás. Qué mal. Qué mal, qué mal, qué mal. Y no era un poco que se solucionara con limpieza, no. Fatal. Aquello no tenía salvación posible, y además yo con esas cosas no me ando con medias tintas. Lo vaciamos y lo bajamos al contenedor, no sin antes revisar el resto de muebles y el estado de la pared a la que estaba pegado, aunque por suerte no había más, ha sido un caso aislado. Por si acaso nos hemos comprado un deshumidificador y estoy alucinada, no sabía que podría haber tanta agua en el ambiente, así que he estado investigando sobre cuál es el nivel de humedad recomendable y todas estas cosas que se buscan en Google cuando uno se vuelve paranoico. Resulta que son muy recomendables para los alérgicos como yo, ya que la humedad fomenta la aparición de ácaros, así que bien. Hemos recurrido a San Ikea para remplazar lo que hemos tenido que tirar, aunque aún tenemos que ir a buscarlos porque nos los iba a traer hoy mi familia, que iba a venir de visita pero al final no han podido. Eso sí, no tiene nada que ver con lo que teníamos antes. Hemos pasado de madera con hechura clásica al minimalismo turquesa. El turquesa es mi color. Esperemos que el cambio quede bien.

Por lo demás sigo con mis bufandas, y hace escasos minutos he terminado una a la que le hice una foto ayer, cuando aún estaba en proceso:


Como os acabo de decir, sí, el turquesa (en todas sus variedades posibles) es mi color, aunque en este caso sea para un encargo. Da gusto trabajar con colores que te gustan. Ahora me dispongo a empezar la siguiente bufanda, me serviré un té y manos a la obra de nuevo, aunque haré un parón para pedalear un rato porque, aunque parezca mentira en mí, he empezado a hacer ejercicio tres veces a la semana. Algo suavecito, por supuesto, que mi forma física deja muuuuucho que desear. Poco a poco. 


¡Buen fin de semana a todos!

7 comentarios:

  1. Bienvuelta!! Y bienvenida a la realidad de Lugo!! Yo después de estos 15 años diluviantes me estoy quedando sin ropa (no es coña) pq no puedo conseguir secarla...y MeteoGalicia me mostraba el mismito mapa para viernes, sábado, domingo...PUUUUF!!! Creo que me voy a ir al Decathlon a por un equipo de buceo para la próxima vez que decida cruzar Lugo a pie. BSSSSSSSS Rth.

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    1. Si en Coruña también es un lugar diluviante, no te creas, pero es que teníamos deshumidificador y secadora, y esa combinación hace milagros...

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  2. corrección: me refería a 15 DÍAS...jajajaj GRACIAS AL CIELO (esta vez la expresión no es una alegoría) no estuvo lloviendo los 15 años que llevo en Lu.

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  3. Pues ya te echaba de menos!!Casi no puedo creer lo del ejercicio físico con la bici, pero creo que es una gran decisión. Besos. MLT.

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    1. Pues sí, pues sí, hago bici, normal que te sorprenda, me sorprende hasta a mí! Besos!

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  4. No vendo deshumidificadores, que quede claro, pero opino que es un acierto poner uno en la vida. No lo olvides tampoco en verano, te sorprenderá.

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