martes, 26 de febrero de 2013

Más cine, por favor

Ayer iba a renovar hablando de los Oscars. Finalmente resultó ser un día regular, así que no me apetecía mucho escribir. Esta mañana, antes de levantarme, he decidido que hoy va a ser un día mejor. Así, porque sí, porque a mí me da la gana. Autosugestión a tope.

Voy a retomar el tema que dejé pendiente y hablaros de la gala. Soy fan de los Oscars. A veces los premios son más merecidos, a veces menos, a veces la gala está un poco mejor, a veces es aburridísima. Yo normalmente no soy capaz de verla, porque esas no son horas. Como mucho llego a ver la alfombra roja, nada más porque me quedo dormida. Da igual, me encanta. 

Este ha sido el primer año en mucho tiempo en el que no he hecho porra, al menos propia. Estuve comentando posibles resultados, y la verdad es que no he estado muy acertada, me han sorprendido algunos de los premios. También tengo que confesar que no había visto todas las películas, aunque no siempre es necesario, sobre todo teniendo en cuenta que me paso las semanas anteriores leyendo reseñas, críticas, resultados de taquilla, resultados de porras, etc... Este año era difícil acertar. Estaba todo muy poco claro. Y así fue, que muchos de los premiados fueron una sorpresa. 

Os podría hacer un análisis de lo que me parecieron los resultados, pero seguramente estaría escribiendo hasta mañana y a muchos de vosotros os interesaría un pimiento, y no os culpo. Cuando empiezo a escribir a veces me enrollo como una persiana. Si hablara tanto como escribo, sería una super cotorra.

Con el paso de los años a veces se demuestra que los Premios de la Academia no son especialmente justos. Por ejemplo, Hitchcock fue nominado a mejor director por Rebeca, Náufragos, Recuerda, La ventana indiscreta y Psicosis. No se llevó ni uno, hasta 1968, que le dieron uno honorífico. Pero casos como éste hay un montón, y si no podéis echarle un vistazo a este enlace. Y eso sólo hablando de directores. Si nos ponemos a hablar del resto de categorías, nos da para escribir varios libros. 

 En general dicen que la gala de este año ha sido aburrida, aunque siempre hay de qué hablar. Que si quién iba mejor vestida, que si vamos a reírnos de esto o de aquello, que los momentos más memorables... Así que aquí os dejo mis momentos favoritos.

1. Jennifer Lawrence besa el suelo que pisa. 

Qué sería de una gala sin algún pequeño accidente. En los Goya hubo la rotura de filamentos de Bayona, y en los Oscars la caída de Jennifer Lawrence. La pobre tuvo una salida para recoger el premio de lo más accidentada. A mí lo primero que me llama la atención es el pobre Robert de Niro, sentado en fila de atrás, que se levanta para felicitarla mientras Jennifer ni se entera y De Niro se queda allí, plantado. Tres segundos más tarde, ella se cae subiendo las escaleras. Lawrence no tiene mucha suerte recogiendo premios, hace poco también tuvo otro percance con un vestido en una entrega de premios. Mención especial merece Hugh Jackman, levantándose de entre el público para intentar ayudarla cuando se cae. Todo un caballero.



Eso sí, lo mejor de Jennifer Lawrence tuvo lugar después de la gala, cuando se le acerca Jack Nicholson y a ella casi le da un patatús.


2. Los supuestos pezones de Anne Hathaway. 

Vale, todos sabemos que no son sus pezones, que es el corte del vestido. Un corte desafortunado, hay que admitirlo, porque también sabemos que no hay nada que le guste más a los usuarios de la red que encontrar un objeto de cachondeo. Y ahora los pezones de Anne tienen su propio twitter. Confieso que para mí como la pierna de Angelina Jolie con vida propia en la entrega de premios del año pasado, no hay nada.



3. Las actuaciones musicales.

Hubo varias: Adele, Barbra Streisand, Catherine Zeta Jones recordando su papel en Chicago, Charlize Theron marcándose un baile, Seth MacFarlane cantando... pero la favorita de los espectadores al parecer ha sido la actuación de los actores de Los Miserables. 


4. Los vestidos.

Muchos, y muy variados. Unos más acertados, otros más elegantes. Lo de siempre, hay para todos los gustos.


Sin embargo, la que más dio que hablar fue Helen Hunt porque asistió al evento vestida por H&M, llevando un vestido de unos 70$. El motivo es que se trataba de un vestido ecológico. Todo muy bien, muy de consumo responsable, lo raro es que lo acompañaba con joyas valoradas en 700.000$. ¿Serían también joyas ecológicas? 

5. Christoph Waltz

Me gusta este hombre. Me alegré muchísimo de que vuelva a estar recibiendo premios gracias a uno de los estupendos papeles que Tarantino le regala.


Seguro que quedan muchas cosas por comentar sobre la entrega de premios, ¿algo que añadir? Por favor, no os cortéis, me encanta hablar de estas cosas.


Feliz tarde a todos.


jueves, 14 de febrero de 2013

Potaje lanero

Empezaré diciendo que no soy una chica muy de San Valentín, la verdad. Nosotros no lo celebramos, aún así feliz día a todos aquellos a los que os gusta. He visto mucho amor por el facebook, y también muchos detractores. No podría decir de cuál de las dos tendencias hay más. Eso sí, los detractores sois muy ocurrentes, me reído mucho con los montajes, chistes, memes y semejantes.

Yo me pienso pasar el día ganchillando. Ahora mismo estoy con una... dos... tres... cuatro... ¡cinco! labores a la vez. El fin de semana estaba hablando con mi madre y era un lío.

Naihte: "Es que lo que tiene el punto garbanzo..."
Madre: "¿Pero no es de punto de arroz?"
Naihte: "No, pero la de garbanzo... ah, no, quería decir la de arroz, la de garbanzo es otra"
Madre: "¿Tienes una de garbanzo?"
Naihte: "Pero ahora te estaba hablando de la de arroz. La de garbanzo es otra. Esta ya sé que tiene que ser de arroz. Garbanzo es otra, no ésta. Ya no sé lo que te iba a decir."

Total, que tengo un potaje de puntos en la cabeza. Menos mal que trabajando no me lío, sólo cuando hablo de ellas.  

Garbanzos y arroces

De todas formas, esta tarde no tocan ni garbanzos ni arroces, toca puntos medios altos. Un cuello como éste, para ser exactos.

Por cierto, este sábado es el curso de risotto en Casa Castillo. Yo no sé si podré pasarme, me gustaría, pero a ver, a ver... Ya os contaré.


Feliz jueves para algunos, feliz san valentín para otros.

viernes, 1 de febrero de 2013

¡Moho oh oh oh!

¿Qué tal va todo? Por aquí bien. Perdón por no aparecer más a menudo, he estado atareada últimamente. 

Esta semana, en concreto, además de mis obligaciones habituales he estado manteniendo una guerra fría contra las humedades. Llevaba unos días en los que me olía a polvo, cosa que me resultaba bastante rara porque yo limpio con frecuencia, y no sabía de dónde venía hasta que finalmente movimos un mueble y ¡tachán! Ahí estaba el origen del olor, pero no era polvo, era un mueble que tenía humedad por la parte de atrás. Qué mal. Qué mal, qué mal, qué mal. Y no era un poco que se solucionara con limpieza, no. Fatal. Aquello no tenía salvación posible, y además yo con esas cosas no me ando con medias tintas. Lo vaciamos y lo bajamos al contenedor, no sin antes revisar el resto de muebles y el estado de la pared a la que estaba pegado, aunque por suerte no había más, ha sido un caso aislado. Por si acaso nos hemos comprado un deshumidificador y estoy alucinada, no sabía que podría haber tanta agua en el ambiente, así que he estado investigando sobre cuál es el nivel de humedad recomendable y todas estas cosas que se buscan en Google cuando uno se vuelve paranoico. Resulta que son muy recomendables para los alérgicos como yo, ya que la humedad fomenta la aparición de ácaros, así que bien. Hemos recurrido a San Ikea para remplazar lo que hemos tenido que tirar, aunque aún tenemos que ir a buscarlos porque nos los iba a traer hoy mi familia, que iba a venir de visita pero al final no han podido. Eso sí, no tiene nada que ver con lo que teníamos antes. Hemos pasado de madera con hechura clásica al minimalismo turquesa. El turquesa es mi color. Esperemos que el cambio quede bien.

Por lo demás sigo con mis bufandas, y hace escasos minutos he terminado una a la que le hice una foto ayer, cuando aún estaba en proceso:


Como os acabo de decir, sí, el turquesa (en todas sus variedades posibles) es mi color, aunque en este caso sea para un encargo. Da gusto trabajar con colores que te gustan. Ahora me dispongo a empezar la siguiente bufanda, me serviré un té y manos a la obra de nuevo, aunque haré un parón para pedalear un rato porque, aunque parezca mentira en mí, he empezado a hacer ejercicio tres veces a la semana. Algo suavecito, por supuesto, que mi forma física deja muuuuucho que desear. Poco a poco. 


¡Buen fin de semana a todos!