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martes, 19 de marzo de 2013

Paquetes y regalos

Hoy os voy a dar algunas ideas para hacer paquetes de regalo.

Lo primero que hay que tener en cuenta es la forma que tiene lo que vais a envolver. Algunas cosas tienen una forma sencillita de empaquetar y no os supondrá ningún problema. ¿Qué hacer con los regalos muy irregulares? Fácil, podéis recurrir a cajas. En muchas tiendas encontraréis cajas preciosas en las que meter vuestros regalos, les ponéis un lazo y voilá. También encontraréis cajas de cartón sin más que se pueden envolver de forma sencilla y rápida. Si tenéis alguna en casa podéis aprovecharla y si no tenéis ninguna o las que tenéis están en mal estado no hay problema ya que las encontraréis por un módico precio en la mayoría de papelerías. En este caso compré una caja de cartón para meter el regalo más difícil de envolver. 



Una vez montada, decidí ponerle unos adornitos para que no fuera tan aburrida: unos dibujos hechos con cuño y un poco de washitape. También se pueden adornar con pegatinas, por ejemplo.


Metéis el regalo dentro, cerráis y podéis entregarla tal cual o envolverla con papel, como he hecho yo. La elección del papel es muy subjetiva. Como ya sabéis hay muchísima variedad de papeles donde elegir en cualquier librería o papelería, ya sean lisos o dibujados. A los papeles lisos podéis ponerles un toque de color con un lazo, con pegatinas, escribiendo un mensaje para el receptor del regalo o incluso utilizando washitapes en lugar de un fixo aburrido. En este caso, dado que es un regalo para un bebé, me decidí por un papel con motivos infantiles. 


El segundo paquete, como era mucho más sencillo, lo hice sin ayuda de caja.


Una vez que tenía los dos paquetes, decidí atarlos para dar la sensación de regalo único. Podéis utilizar para hacerlo cuerda, rafia, lazo... cualquier cosa que se os ocurra. Como era de esperar en mí, decidí unirlos con lana.


Podéis optar por dejar el nudo tal cual, por hacer un gran lazo, o incluso poner un pompón para adornar el conjunto del paquete. Yo decidí poner esto:


Para rematar el regalo, compré una bonita tarjeta infantil que venía acompañada por un sobre.


En el sobre, con ayuda de unos rotuladores y lápices de colores, escribí el nombre del bebé.


¡Y listo! Paquete terminado. Ahora solo falta ir a conocer al pequeño Pablo y darle su regalo.

Por cierto, un consejo: si os gusta hacer regalos y tenéis un montón de lazos, papeles, tijeras, washitapes y demás hay una forma muy sencilla de tenerlo todo organizado. Las cosas pequeñas las guardo en una caja de cartón con compartimentos, para no desesperarme teniendo que buscar por la casa lo que necesito cada vez que voy a envolver un regalo. Para el papel se me ocurrió una gran solución, ya que estaba harta de no saber dónde meterlo. Si lo guardaba en un armario corría el riesgo de que se arrugara y si lo dejaba fuera no sabía dónde meterlo. Hay quien compra papeleras y las usa para tener ahí todos los papeles juntos, que es un sistema parecido a como lo encuentras en las librerías, pero con un gato en casa esa idea es impensable. El otro día mi madre me regaló un recipiente para guardar las bolsas de plástico, y pensé "¡Perfecto para mis papeles!". Lo he pegado a la pared a una altura en la que mi gato no le presta atención, y ahí es donde pienso guardarlos a partir de ahora:


Hoy, como es el día del padre, voy a poner una canción que el mío solía poner en el coche cuando era pequeña.


Felicidades a los padres y a todos aquellos que hoy estáis de santo. Buen martes a todos.

martes, 7 de febrero de 2012

En casa

En las últimas horas he estado un poco preocupada porque hoy iban a castrar a Mori. Ayer de noche Laor parecía más preocupado que yo, sin embargo cuando él se quedó dormido yo aún tardé unas dos horas en quedarme dormida, dando vueltas y mirando al techo mientras me autoconvencía de que era una operación sencilla y en este caso necesaria.


Ahora está tumbado en el sofá, durmiendo, después de una mañana bastante confusa para él. Sigue un poco drogado, pero al menos ya ha estado paseando un ratito (aunque tropieza, pobriño, por la anestesia), ha comido y ha bebido. Me han dicho que la recuperación es muy rápida, así que espero que pronto sea el gato de siempre.

Ayer a última hora de la tarde me encontraba un poco regular, y estuve viendo Big Fish mientras ganchillaba, porque una película de ese estilo siempre ayuda a encontrarse mejor. Cuando la película terminó, me puse a beber un poco de bebida isotónica y me di cuenta de que la mesita de centro estaba dominada por el rojo. Intensamente rojo. 


No soy una persona de hacer conscientemente combinaciones de colores, por eso estas casualidades me resultan graciosas. De repente recordé que mi prima me había mandado esa misma tarde un enlace sobre cómo hacer lazos con papel reciclado (pincha aquí para verlo), y aproveché ese momento para estar tirada en el sofá y hacer pruebas, a ver cómo quedaban. 


El de la foto no es exactamente igual a los lazos que aparecen en el enlace, porque siempre es más divertido improvisar que seguir indicaciones al pie de la letra. Me gusta, sobre todo por lo de hacer manualidades con cualquier cosa que tienes a mano.

Ahora, si me disculpáis, voy a mimar un poco a mi gatito, quien nunca se había alegrado tanto de verme ni de volver a casa.


Buen día hogareño a todos.

viernes, 11 de noviembre de 2011

Navidades, primera parte

Queridos Reyes Magos:

Este año me gustaría que me trajerais una máquina de fotos para poder poner fotos chulas sin tener que depender de la agenda de mi hermana. El móvil no es lo mismo.

Esta mañana, como no podía acompañar el café con mi habitual rutina en internet, me he puesto a mirar un catálogo de una gran superficie comercial que estaba encima de la mesa y ¡sorpresa! La mitad estaba dedicada a la Navidad. Digo lo de sorpresa porque soy la típica que cuando ve que el 1 de noviembre las tiendas empiezan con la campaña navideña me pongo a rosmar sobre que cada año empiezan antes con las lucecitas y los villancicos (sí, ¡odio los villancicos!), pero también soy la primera en caer en la trampa. Voy por la tercera tableta de turrón, mea culpa. Y espérate a que caiga en la tentación de los polvorones, con lo que me gustan. Pero me estoy desviando del tema, volvamos a cuando estaba ojeando el catálogo. Me fijé en que muchas de las cosas que vendían las podemos hacer en casa sin problemas y pasando un buen rato entretenido, así que he decidido que de vez en cuando voy a ir dando consejos para unas Navidades más baratas y creativas. Hoy os hablaré de paquetes de regalo. En general me encantan los regalos, disfruto tanto recibiéndolos como preparándolos para los demás y cuanto más artesanal es, mejor me lo paso.

Hay muchas opciones para empaquetar. Además de los típicos papeles de regalo, hay en algunas papelerías papeles especiales, reciclados, con incrustaciones de terciopelo, con detalles dorados o plateados... papeles gorditos y nada baratos, todo sea dicho, que generalmente son utilizados para forrar cajas. Este tipo de papel es el adecuado para cuando queremos hacer un regalo especial y no nos importa invertir el dinero en empaquetarlo. Si queréis utilizarlo, os aconsejo que intentéis evitar usar el fixo, sobre todo si es un papel reciclado, porque se despega enseguida. Para sustituirlo conviene envolver el regalo y sujetar el papel con rafia de algún color que le quede bien, de tal forma que sea semejante a como se empaquetan los pasteles en las pastelerías. Este tipo de papel lo utilicé para envolver un regalo de cumpleaños para O.



Al cabo de un tiempo L. me dijo que había que hacer un paquete para una niña y me dijo si me encargaba yo. “¡Por supuesto!”, respondí. El problema fue que cuando me puse a hacerlo sólo tenía un pequeño trocito de papel que me había sobrado del regalo de O. La base del dibujo era rosa, y a la niña en cuestión le encanta el rosa, pero me parecía un papel demasiado serio para alguien tan pequeño, así que le di la vuelta, por donde era todo rosa, sin ningún dibujo. Perfecto. Lo envolví, le puse un lazo verde (otro de los colores que le gusta) y le puse una pegatina de una ranita. Era un paquete con cosas que tenía por casa pero completamente diferente. Misión cumplida. 


 Suelo tener pegatinas en casa porque tengo muchos sobrinos. Las pegatinas son otra buena opción para tener a mano si hay niños en la familia. Si queréis pegatinas navideñas infantiles, el año pasado la tienda Imaginarium sacó una caja de pegatinas navideñas muy bonita, y supongo que este año también las habrá.



Una buena opción si tienes que hacer muchos paquetes pero tienes poco presupuesto, es tener papeles de colores lisos e ir cambiando algún detalle dependiendo de para quién sea el regalo. O puedes coger alguna caja que tengas por casa y reutilizarla poniéndole unas pegatinas: valdrá perfectamente para meter un regalo dentro.



El año pasado, en el cumpleaños de L., le hice los paquetes con papeles de colores lisos pero no tenía ningún lazo en casa, así que en vez de eso le puse pompones de lana. 


 L. suele llevarse siempre los paquetes más experimentales. Le he dado regalos envueltos con papel de aluminio y lazos de colores, cajas de zapatos pintadas con sprays del chino… Es muy entretenido, y quedan mejor de lo que os podéis imaginar. Anda que no me he divertido haciéndolos. Una vez le hice un montón de regalos, todos hechos por mí, y la lié tanto que me grabaron en vídeo una especie de making off entre mi hermana y T., que le fue incluido en el regalo. En él parecemos una panda de locas, pero vaya... no lo pasamos bien ni nada...

Otra cosa que se puede hacer es, en vez de comprar tarjetas, hacerlas uno mismo. No tenemos que ser unos grandes artistas, con unos rotuladores de colores y un poco de tiempo libre se puede hacer algo que quizás no sea tan artístico como las típicas tarjetas navideñas de noche de paz-noche de amor, pero tiene más mérito. Por lo menos has dedicado tu tiempo, esfuerzo e imaginación en hacer algo para otra persona, y creo que eso tiene mucho más valor que cosas compradas. 




A partir de aquí, todo depende de la imaginación que cada uno le eche al asunto. Es cierto que quitar un envoltorio es cosa de escasos segundos (casi siempre, aunque todo depende de la cantidad de fixo que tenga el susodicho) y que no todo el mundo valora esas cosas, pero siempre que he hecho paquetes intentando que fueran un poco diferentes, la gente lo ha notado y valorado. Y no sólo eso, también es muy importante cómo te lo hayas pasado haciéndolos. En los últimos años se acabó convirtiendo en tradición pasar el 31 de diciembre con la familia del chico de Brighton haciendo paquetes para su cena de navidad, y lo recuerdo como algo muy divertido que este año echaré mucho de menos. Eran regalo del chino y paquetes hechos en el suelo a toda prisa, pero anda que no me he reído estando con ellos mientras se peleaban por la tijera y criticaban unos los paquetes que hacían otros. Esas son las cosas verdaderamente importantes.

Feliz día de nuevo capítulo de Big Bang Theory a todos.